FERIA DE NTRA SRA DE SAN LORENZO EN VALLADOLID
José Antonio del Moral
"TORRESTRELLAS" PARA ROMPER MOLDES
SALVADOR VEGA LE CORTÓ UNA OREJA A DOS TOROS DE RABO, RIVERA ORDÓÑEZ DIO UNA VUELTA AL RUEDO TRAS MATAR OTRO DE UNA Y A MANZANARES HIJO SE LE ESCAPÓ UN LOTE DE CUATRO
Valladolid. Plaza del paseo Zorrilla. 7 de septiembre de 2005. Tercera de feria. Tarde de nubes y sol con media entrada. Seis toros de "Torrestrella" de preciosa presentación y excelente juego en variedad de fuerza, bravura y nobleza. Por más completos y con más clase destacaron segundo y quinto, seguidos en excelencia por tercero y sexto que asimismo embistió con clase aunque a menos su brío en la muleta. El primero tuvo mucha movilidad y un buen pitón derecho que no el izquierdo y al cuarto le costó entregarse aunque también tuvo buen fondo. Francisco Rivera Ordóñez (verde botella y oro): Dos pinchazos y estocada, silencio. Estocada trasera desprendida, petición insuficiente y vuelta al ruedo. Salvador Vega (amapola y oro): Buena estocada, oreja. Pinchazo y estocada trasera, oreja. Salió a hombros. José María Manzanares hijo (blanco y oro): Estocada baja, silencio. Estocada, palmas.
Como en Valladolid hay tiempo para todo, leo a los colegas locales y a algunos de afuera y me quedo perplejo además de preocupado. Son tantas las censuras que se están dedicando al juego del ganado y tantos los elogios a la mayoría de los toreros que han actuado hasta el momento, que confieso mi estupor y a la par mi temor de estar equivocado en los juicios que emito. Por ejemplo, en la mansa corrida de Atanasio hubo tres toros muy nobles que si caen en mejores manos les habrían cortado al menos una oreja a cada uno con lo que la tarde se hubiera resuelto artísticamente. Y, no digamos, en la de anteayer de "El Puerto" que echó tres buenos y uno muy bravo y completo. Pero leo que no. Que fueron muy malos e incluso que el niño del "Niño de la Capea" estuvo enorme con su lote que, precisamente, fue el mejor. Increíble pero cierto. Por eso y mientras escribo esta crónica, estoy deseando leer lo que hoy se diga en los periódicos sobre la extraordinaria corrida de "Torrestrella" que en mi humilde opinión fue en gran parte desaprovechada por Francisco Rivera, Salvador Vega y el hijo de Manzanares.
Corrida para romper moldes en estos tiempos tan faltos de figuras y más en esta feria que sufrimos sin Ponce y con "El Juli" en una sola tarde. A dos tendría que haber venido el valenciano que reaparece hoy en Santoña y así lo escuché a varios abonados de barrera por la sencilla razón de que a los tres toros mencionados de Atanasio, a los tres del "Puerto" y a cinco o quizá a los seis de ayer, les hubiera dejado sin cartílagos audiculares y hasta posiblemente indultado a los "torrestrellas" del lote de Vega. Y ¿qué diría la gente entonces de la feria?. Pues que estaba saliendo estupenda y no como ahora que anda todo el mundo echando pestes y muchos abonados prometiendo no renovarlo el año que viene. Ahí están las paupérrimas entradas que llevamos. No se ha mediado de verdad la plaza ni una tarde y ya veremos cómo se encajan las más atractivas de hoy y de mañana en las que hay que sustituir a "El Cid". Hoy lo hará Serafín Marín y mañana "Luguillano". Toma del frasco, Carrasco… La ausencia de Ponce, pues, sea por culpa de su suegro por tratar de imponer a Miguel Abellán, o sea por lo que fuere, se está notando y mucho.
Entrar en pormenores y detalles de cómo anduvieron Rivera, Vega y Manzanares con los seis toros de "Torrestrella", produciría dolor de estómago a los lectores ya mí mismo. Solo dejar constancia como comentario común a los tres matadores que sus faenas siempre empezaron en tablas doblándose por bajo y tocando los costados a las reses con lo que ello supone para el deterioro de los animales; que los tres apenas se cruzaron en los cites por lo que torearon casi siempre por la periferia; que no adelantaron las muletas ni apenas las dejaron puestas tras cada pase; que ninguno pegó el necesario paso adelante para poder ligar; que se hartaron de pegar toques para afuera; y que ni siquiera las muchas ganas de Rivera con el más complicado cuarto, ni el arte de Vega, ni el ya casi olvidado empaque de Manzanares lograron superar y menos hacernos olvidar la nobleza del ganado. Con decir que Rivera tuvo que hacer un esfuerzo sobrehumano para intentar triunfar con el cuarto y que ni así lo consiguió… Con decir que de todos los bonitos - que no buenos - pases que pegó Vega a su excepcional lote, solo podemos elogiar una corta tanda por redondos en su faena al segundo y otra más larga aunque de unipases diestros ante el quinto… Con decir que de Manzanares solo podemos salvar dos derechazos y uno de pecho en su faena del tercer toro y un muy buen inicio de la del sexto en el que terminó aburrido y aburriendo… está dicho todo.