|
José Aº del Moral |
5ª DE LA FERIA DE SAN JAIME EN VALENCIA "EL FANDI" A HOMBROS CONTRA VIENTO Y MAREA LAS FACULTADES, EL VALOR, LA INTELIGENCIA, LA VARIEDAD Y LA SUERTE DEL GRANADINO LE ABRIERON LA PUERTA GRANDE EN SU MANO A MANO CON ANTONIO FERRERA QUE CORTÓ UNA OREJA EN UNA DESIGUAL Y SU MITAD DESLUCIDA CORRIDA DE "PUERTO DE SAN LORENZO" |
LA OPINION DE QUIEN DICE LO QUE PIENSA |
Valencia. Plaza de la calle Xátiva. 23 de julio de 2003. Quinta de feria. Mucho calor y dos tercios de entrada con casi lleno en la sombra. Siete toros de "Puerto de San Lorenzo", incluido el sobrero que reemplazó al quinto, devuelto por muy débil tras pegarse una voltereta. De presentación y juego desigual, destacaron por mejores segundo, quinto bis y, sobre todo, el sexto. El primero debió ser devuelto por inváalido. Antonio Ferrera (rojo y oro): Pinchazo y estocada, silencio. Estocada caída al hilo de las tablas, silencio. Estoconazo trasero, oreja. "El Fandi" (amapola y oro): Estoconazo desprendido, oreja. Dos pinchazos hondos y seis descabellos, silencio. Estocada corta desprendida y descabello, oreja. Salió a hombros. Alberto Martínez destacó en la brega.
--------------------------------------------------------------------------------------------------------------------------------------------------
Mal empezó la tarde con enfado del público por la negativa cerril del presidente en devolver el primer toro por su manifiesta invalidez. Cómo sería, que el público impidió con gritos que Antonio Ferrera y "El Fandi" compartieran banderillas y tuvieron que ser los peones del primero quienes cubrieran el tercio. Ferrera pasaportó rápidamente al animal y salió el segundo. Un toro completamente opuesto al anterior por su movilidad y casta aunque tampoco sobrado de fuerza. Con él arrancó "El Fandi" una de las muchas actuaciones que este año le están convirtiendo en el triunfador de la temporada contra viento y marea, que es como ayer consiguió salir a hombros, su meta en cada tarde que torea.
Todo un caso este "Fandi", tan querido y admirado por la mayoría de los públicos que acuden a verle como negado de antemano por los aficionados "puristas" y hasta por los taurinos que dirigen las carreras de otros diestros, perjudicados por el "ciclón". El viento de "El Fandi" es el que él mismo levanta en pos del triunfo. La marea, los detractores que se mesan los cabellos o se rasgan las camisas cada vez que "El Fandi" mete en su canasta a los toros y al gentío. Fuerza de la naturaleza en forma de torero que explota cada tarde sin complejo alguno. Podrá gustar o no. Pero lo que nadie puede negar es su espontaneidad telúrica, su entrega diaria, sus excepcionales facultades físicas, su inteligencia, su valor, su variedad en todos los tercios, su excepcional puesta en escena y rotunda conclusión en banderillas y, aunque muchos no lo entiendan, su temple intuitivo con capote y muleta. Temple que sosiega su imparable y continua presencia mientras dura la lidia para resolverla en busca de la perfección que tanto busca y pocas veces logra, sobre todo con la muleta. Algo que desespera a sus contrarios al tiempo que "El Fandi" hace camino al nadar en sus progresos. De indefinido estilo, aprende cada día y cada día da un paso más, de modo que al tiempo que su figura crece aumentan sus méritos. Con todas éstas disquisiciones intento explicar una vez más a este torero heterodoxo que busca la ortodoxia.
Su primer toro de ayer fue un toro que gustó a todos menos al torero por su pegajosidad al embestir. Lo dejó crudo en varas y se le fue tan arriba que lo que pareció desparrame feliz en el variado recibo con el capote y en los dos pares de banderillas, no lo fue tanto en una larga faena de muleta que empezó bien con la derecha y no acabó tan bien con la zurda, lado por el que el toro protestó mucho. El conjunto actoral de cuanto hizo "El Fandi" y lo efectivo de su espadazo, le valieron la primera oreja. A su segundo y muy apagado toro le pudo tanto en banderillas que debió entrarlo a matar nada más concluir el segundo tercio en el que, tras parear con la brillante espectacularidad que le caracteriza, corrió delante del animal hasta pararlo en los medios con la palma de la mano y lo paró para siempre. Tanto que no le quedó resuello ni para moverse lo más mínimo cuando "El Fandi" intentó matarlo. Y con el tercero - el mejor del lote - llegó el derroche. Cinco largas de rodillas cinco, verónicas, chicuelinas, media de rodillas, galleo por rogerinas que incluyó un lance improvisadamente cambiado cuando, repentinamente, se le cruzó el animal y por poco se lleva al torero por delante. Quites de Ferrera, del sobresaliente Senda y réplica por lopecinas del matador en turno que, inmediatamente, colocó tres pares de campeonato y volvió a poner en pie a la gente cuando jugueteó con el toro. Y sin solución de continuidad, otra cruda faena de muleta basada en redondos que administró en tandas inteligentemente espaciadas para que el bicho se repusiera del trajín y siguiera embistiendo. Embistió mucho y duró más no solo por su buena condición sino por la administración que "El Fandi" empleó para lucirlo a tope menos a la hora de matar porque esta vez lo consiguió de una estocada corta, trasera y caída que necesitó de un golpe con el descabello. Por eso no cortó las dos orejas pero sí la que le abrió la puerta grande.
Antonio Ferrera, sin suerte con sus toros salvo con el cinqueño sobrero al que cortó una oreja, bulló y luchó casi infructuosamente con su imparable compañero. Lástima que este año Ferrera no esté como el pasado.