TEMPORADA 2005
José Antonio del Moral
LO MEJOR DE SAN FERMÍN: "EL JULI", "FUENTE YMBRO" Y "JANDILLA"
Y LO PEOR, LA PREVISTA DEBACLE DE LOS MIURAS Y LA DECEPCIONANTE CORRIDA DE VICTORINO MARTÍN QUE PEGÓ UN PETARDO HISTÓRICO POR INESPERADO.
COMO EN TANTAS OTRAS FERIAS, LOS BUENOS TOROS NO CAYERON EN LAS MEJORES MANOS. DE AHÍ QUE LA MAYORÍA DE LAS POCAS OREJAS QUE SE CORTARON CARECEIRON DE VALOR SALVO LA LOGRADA POR SALVADOR CORTÉS AL MEJOR TORO DE LA FERIA QUE FUE EL SEGUNDO DE "JANDILLA". NO OBSTANTE, ALGUNOS DIESTROS SIN PREMIO SALIERON A LA PAR O EN ALZA: "EL FANDI", CASTELLA, LOPEZ CHÁVES, SERAFÍN MARÍN, VALVERDE, CESAR JIMÉNEZ Y PERERA. LOS DEMÁS, POR UNAS RAZONES O POR OTRAS, SALIERON "TOCADOS"
No fue una feria para recordar, pero tampoco tan mala como en principio pareció. Y es que, como en tantos otros ciclos, casi todos los toros buenos que salieron no cayeron en las manos de los mejores toreros. Ejemplo máximo al respecto lo que ocurrió en las corridas de Cebada – muy noble y pareja por cierto), de Dolores Aguirre (mansos con mucha nobleza) y de Juan Pedro Domecq que echó un toro de lío y se lo llevó Miguel Abellán en detrimento de su nuevo compañero de cuadra, Enrique Ponce, última e increíble víctima de las ambiciones de su propio suegro. En ninguna de las tres se aprovecharon por completo los buenos toros que soltaron.
Especialista en tal menester y ya casi sin remedio pese a que la suerte le sigue acompañando en los sorteos, Eduardo Dávila Miura, que vino a dos corridas y, como no podía ser menos, salió escaldado. También aunque no en tan grave medida quien llegó como favorito, "El Cid". El torero de Salteras por mala suerte y porque anda algo falto de sitio tras la inoportuna cornada de Burgos, vio como se interrumpía su imparable racha triunfal. Otros que pasaron el trago con fatal pronóstico fueron Uceda Leal y Luis Bolívar.
En cambio, qué bien estuvo "El Juli" con la estupenda aunque desigualmente presentada corrida de "Fuente Ymbro" que fue la mejor por los toros que echó. Brava, encastada y noble en su mayor parte, fue corrida de todos a hombros. Pero no lo consiguió ninguno. "El Juli" por incompetencia presidencial, Dávila por malo y Perera por fallar a espadas. Fallo que repitieron muchos otros, perdiendo éxitos que les habrían venido de perlas. Como fue el caso de Matías Tejela y, sobre todo, de Luis Miguel Encabo quien, si llega a matar a sus dos victorinos – los únicos potables de su pésima corrida – hubiera sido el único en abrir la puerta grande, aparte el rejoneador Sergio Galán que, en la tarde de rejones, logró vencer a Pablo Hermoso en el patio de su casa.
Triunfador sorprendente para los de Pamplona, el sevillano Salvador Cortés que llegó para sustituir al herido Eduardo Gallo y se llevó el premio gordo de la lotería sanferminera, el mejor toro de la feria y esta vez único verdaderamente bueno de la corrida de "Jandilla". Cortés le cortó la oreja más seria hasta ese momento de la feria pero no las dos que llevaba colgando tan fantástico animal.
De los que no cortaron orejas y salió el alza de la feria, destaca el catalán Serafín Marín, espléndido con dos toros de Dolores Aguirre. Y tras Serafín, "El Fandi", Sebastián Castella y Cesar Jiménez. Tres toreros que tengan o no suerte suelen salir a por todas cada tarde y, como no, en San Fermín. "Fandi" y Castella, además, fueron los que arreglaron la tarde del 7 de julio, iniciada con un follón enorme entre los espectadores de sol y los de sombra a cuenta de la Alcaldesa Barcina y del minuto de silencio que se guardó por los atentados de Londres.
Y de los que si las cortaron y se quedaron donde estaban, el ya mencionado Abellán, Fernando Robleño y el local Francisco Marco que se vieron favorecidos por el asesor presidencial de turno en detrimento de su ese día compañero de cartel, López Cháves, que anduvo bastante mejor que los premiados. Por cierto que hablando de las presidencias en la feria de San Fermín, nadie por ahora parece dispuesto a destituir a los asesores de los concejales. Unos señores llenos de prejuicios que dan orejas a quienes no se las merecen, se las niegan a los que las ganaron y ordenan avisos cuando los toreros están perfilados para entrar a matar o mientras doblan las reses. Pura gentuza que lo único que pretenden es presumir de puristas ante sus paisanos.
Por lo demás, urgir a los encargados de elegir el ganado para San Fermín que deberían poner mayor empeño en buscar corridas más parejas. La desigualdad en trapío y pesos de la mayoría de las lidiadas fue excesiva cuando no intolerable dado el carácter eminentemente torista del ciclo. En esto, nadie gana a los de Bilbao. También, que den vacaciones de una vez por todas a la ganadería de Miura y a algunos toreros como Dávila y Marcos. Miura hizo historia en Pamplona pero lleva varios años de desastre en desastre y mientras se les siga contratando en los ruedos más importantes, los actuales propietarios no parecen preocupados en buscar remedio. Déjenles en casa y ya verán si se ponen manos a la obra. Respecto a Victorino Martín, castíguenle varios años sin venir tras el petardo histórico que pegó en su debut. Petardo aumentado por las masivas declaraciones del ganadero que lo precedieron. Y es que no se puede ser tan bocazas y menos creerse el rey del mambo. Le estuvo bien empleado por facineroso.