REPASO DE CAMPAÑA

LA FERIA DE SANTANDER SUBIÓ COMO LA ESPUMA

Una gran feria resultó por todos los conceptos la que acaba de celebrarse en Santander. Los tendidos se llenaron cada tarde para presenciar los nueve festejos que se celebraron, en su mayoría con éxito ganadero y toreo. El mal uso de la espada en unos casos y cierta frialdad del público en otros limitó el número de trofeos logrados por los matadores actuantes. Sebastián Catella, Salvador Vega, "El Juli", "El Cid" y las corridas de "El Ventorrillo" y de Victorino Martín, máximos triunfadores

En contraste con otros ciclos sureños y levantinos que vivieron horas bajas y algunos bajísimas con muy poco público en los tendidos y escasos resultados artísticos, la feria de Santander crece como la espuma del mar que rodea la bellísima ciudad del Cantábrico. Hace ya muchos años, el Ayuntamiento de la capital montañesa decidió revitalizar su feria taurina, entonces desacreditada y prácticamente desaparecida. Los ediles se pusieron manos a la obra y sin ahorrar esfuerzos personales y económicos lograron convertirla poco a poco en una de las grandes ferias del norte. Cuidadísima e impecable la plaza de Cuatro Caminos, una de las más bonitas de España, primero subvencionaron y hasta regalaron masivamente entradas para que los santanderinos adquirieran la costumbre de ir a los toros, apoyaron o crearon peñas y clubs taurinos y convocaron a la totalidad de los medios locales y nacionales con los que se volcaron en atenciones para lograr la mayor difusión posible del intento. Y así, un año tras otro, hasta conseguir el milagro de un sueño que ahora vive su más espléndida realidad. La gente ya paga y llena los tendidos del coso cada tarde, las corridas se organizan aunando los mejores atractivos posibles y los resultados acontecen a tono con tan grande empeño. Todo un ejemplo a seguir por los poderes públicos de otros lugares respecto a su apoyo a la Fiesta. Invertir para que los toros sigan siendo el principal motivo de las fiestas patronales y así lograr que el toreo, los aficionados y cuantos se mueven en su torno devuelvan a la ciudad más de lo que la ciudad les ofrece. Hoteles, restaurantes, bares, espectáculos, transportes llenos hasta los topes y dinero, mucho dinero revirtiendo en la propia ciudad que acoge a todos.

Centrándonos en lo ocurrido en la última feria desde la novillada que la inauguró hasta la corrida de Victorino Martín que la cerró con un notable éxito del ganadero y del matador "El Cid", autor de las faenas más sólidas por meritorias del ciclo aunque por fallar a espadas no pudo salir a hombros, en el primer festejo con reses de los Hermanos Gutiérrez Lorenzo triunfó el novillero Eduardo Gallo, ya al borde de su alternativa en la próxima Semana Grande de San Sebastián, y gustaron los debutantes Capea Jr. y Ambel Posada, uno ya cuajado aunque todavía indefinido artísticamente y otro aún verde pero atractivo por su gran personalidad y cualidades potenciales.

Aunque falló por su mal juego la corrida de "Montalvo" en la que Juan Diego cortó una oreja, la de rejones que siguió anotó un gran triunfo de Andy Cartagena, triunfo que también logró el francés Sebastián Castella desorejando por partida doble al único toro que embistió de la corrida de Pereda y cortó otra del magnífico sobrero de José Luis Marca que sustituyó al devuelto primero. La tarde más completa respecto a los espadas que actuaron fue la quinta, con tres toros soberbios de "Jandilla" y otros tantos de "Puerto de San Lorenzo". "El Fandi", Cesar Jiménez y Matías Tejela evidenciaron que son los que con más regularidad están cubriendo la presente campaña. Y después la corrida mixta que, una vez resuelta la sustitución de Ponce con dos toreros, Javier Conde y Salvador Vega, anotó la triunfal magistratura del rejoneador Pablo Hermoso de Mendoza y el aldabonazo del mencionado Vega, autor de las faenas más bellas del serial frente a dos estupendas reses de "Torrealta". La mejor corrida en conjunto fue la de "El Ventorrillo" por bien presentada, encastada y noble en su mayoría. Con ésta triunfaron un valiente Miguel Abellán y, sobre todo, "El Juli" que salió a hombros tras realizar la mejor faena de su, hasta ese día, tibia y polémica campaña. Y tras el paréntesis negativo de una muy deslucida corrida de Miura con la que se estrellaron Padilla, Dávila y Valverde, apoteósico final con la ya mencionada corrida de Victorino que echó tres toros rematados y uno, sexto, el más bravo con mucho de la feria al que se premió con vuelta al ruedo en su arrastre. Fue una pena que Fernando Robleño se lo dejara escapar. Pero en compensación de tal dispendio, este final de feria contó con el indiscutible buen hacer de "El Cid" que anduvo sobrado, valiente y muy puro en sus dos faenas de muleta. Enhorabuena a los triunfadores y a los organizadores por haberse anotado tan gran éxito.