José Antonio del Moral
TEMPORADA
2007
JOSÉ TOMÁS SE METE DE
REFILÓN CON PONCE EN MÉXICO Y SE ARMA UN GRAN ESCÁNDALO
Quien últimamente nunca hace
declaraciones, las hizo ante las cámaras de Televisa y en un programa de máxima
audiencia para calentar el ambiente de cara a su reaparición en
Los fines del toreo contemporáneo son dominar a
los toros e intentar crear una obra de arte acoplándose lo mejor y más
limpiamente posible a sus varias y cambiantes condiciones. Pero en absoluto
llevarlo a cabo sin la primera de estas dos premisas por la sencilla razón de
que, si no se les lleva sometidos, no hay dominio ni control de las embestidas,
salvo que el toro sea muy noble, y a la menor equivocación surgen las cogidas.
Percances desde luego inherentes a la profesión de matador de toros que, sin
embargo, nunca deben buscar los toreros como meta, mayor virtud o atractivo. Que
eso es precisamente lo que más llama la atención del toreo de José Tomás y lo
que le ha convertido en fenómeno social como ocurrió con casi todos los toreros
tremendistas de relieve pese a que esta manera de torear, Tomás la venía practicando
en los años de su primer declive profesional y últimamente frente a reses de
ganaderías muy seleccionadas, sin cuajo, sin apenas trapío ni defensas íntegras
y en plazas de menor responsabilidad y exigencia.
Concretamente, en esta temporada de su “estelar”
reaparición que tantos y tan desmedidos elogios ha levantado, las corridas que
ha matado José Tomás en plazas de primera (dos en Barcelona y una en San
Sebastián) han sido propias de plazas de segunda, y las que le han buscado para
las plazas de segunda (nada más que 13), toretes apenas dignos de cosos de
tercera. ¿O no? Entonces, ¿a qué viene meterse con la figura que lleva más años
seguidos en la cumbre intentando desmerecer la carrera más brillante y honesta
de toda la historia del toreo con notable diferencia sobre las de todos los
demás?. Viene porque en México y, más concretamente, en la plaza Monumental de
su capital federal reaparece José Tomás el próximo 4 de noviembre y por encima
de cualquier otra cuestión, está obligado a llenarla. Cosa difícil porque
aunque la afición mexicana acuda en masa, no así como así la inmensa mayoría
del público que es quien verdaderamente agota las entradas y de ahí la
necesidad de calentar el ambiente como fuera.
Aunque haya sido un desliz en el que a Tomás
le ha traicionado el subconsciente, ha sido un tremendo error hacerlo a costa
de la fama del torero que más quieren los mexicanos desde hace mucho tiempo. Y
es que José Tomás siempre detestó a Ponce, como lo temió más que a ningún otro
torero. ¿Verdad, Santiago López?. En una corrida que
actuaron junos Ponce y Tomás en Barcelona que yo ví desde el callejón, cuando me quejé ante uno de los
peones del de Galapagar sobre la injusta difrencia de
trato que el público había dado a su torero pese a estar bastante peor que el
valenciano, mi interlocutor me dijo que a su torero no le gustaba que delante
de él se hablara elogiosamente de Enrique Ponce hasta el punto que, otra tarde,
mientras regresaban al hotel el el coche de
cuadrillas, éste mismo peón comentó en voz alta lo bien que había estado
Enrique con uno de sus toros y Tomás le inrerrumpió
violentamente: "!Aquí no se habla de nadie más que de mí¡".
Lamentable que en esta entrevista que ha
levantado no poca polvareda y lo que falta por levantar, no se le preguntara a
Tomás después de lo que dijo del toreo de Ponce que por qué se quitó él en una
feria de Bilbao de un corridón de Atanasio Fernández
en el que tenía que competir con el valenciano aduciendo una lesión sin
importancia padecida en la misma plaza en anterior actuación y a cuya
enfermería acudió el padre del torero para pedir a los médicos que rectificaran
el parte facultativo original, que fue levísimo, por otro de más grave
consideración. Petición que fue denegada por los facultativos, lo que no impidió
a Tomás reaparecer un día después en Málaga. Y un año después, casi lo mismo en
Pamplona donde estuvo anunciado también junto a Ponce para matar una muy seria
corrida de El Capea y también escurrió el bulto. Y estas deserciones, ¿por qué?
Pues porque José Tomás no tuvo esos días el valor ni el coraje suficientes,
pese a que su contrincante ya toreaba “arriesgando lo menos posible”.
Es él, José Tomás, quien arriesga lo menos
posible aunque se deje pegar revolcones cada tarde por los animales que le
escogen a sabiendas de que la mayoría de los que van a verle les da igual lo
que mate y se le rindan incondicionalmente, haga lo que haga, que es lo que al
de Galapagar más le satisface. ¡Hombre, claro¡. Así
cualquiera. Que vaya a todas las plazas y mate las corridas que echan en
Madrid, en Bilbao, en Pamplona, en Logroño, en Zaragoza y en muchos otros
sitios y a ver cuanto resiste entonces. El pasado agosto se le cantó hasta ser
nombrado por uno de sus más alucinados partidarios “Quinto Evangelista del
Toreo” y “Novio de
Y en cuanto a modos y a maneras de torear, cabe
todo aunque cada cual tenga sus preferencias y sus gustos, que de todo hay y
habrá en la viña del Señor y debemos respetarlo. Pero que pongan por televisión
la que sus partidarios crean mejor faena que ha hecho este año José Tomás e,
inmediatamente, la de El Juli en la feria de San
isidro en Madrid, la de José María Manzanares en Toledo el día del Corpus, la
más grande de las de El Cid en Bilbao con los victorinos
y una de entre las de Ponce en Málaga, Almería o las de la clausura de Dax y comparen… Ni por asomo llega la mejor de Tomás a las
referidas. Ni en cercanía, ni en quietud, ni en ligazón, ni de lejos en temple
ni por supuesto de construcción e importancia. Y es que si en los medios no
hubiera tanto incompetente en la materia taurina ni tantos asustados de ir
contra la corriente, otro gallo cantaría con este pobre - aunque ya muy rico - chico
a quien, encima, los que se dicen sus más acérrimos cantautores desean que le
mate un toro y que ellos puedan verlo para contarlo.
Es una pena que la fama exagerada gaste estas
malas pasadas. Y es que de José Tomás, que este año ha hecho una temporada de simple
rodaje aunque algunos la hayan calificado de inaudita e incalculable proeza,
solo cabe esperar que el próximo año se decida a comparecer en todas las ferias
y ante las reses que correspondan a la categoría de cada una. Si lo hace y,
ante toros serios, supera a sus compañeros más importantes, tendrá ocasión de
hacer declaraciones, seguro que más medidas y oportunas que las que acaba de
hacer en México.