José Antonio del Moral
TEMPORADA 2007
SOBRE EL BAÑO OCEÁNICO QUE EL
JULI DIO A JOSÉ TOMÁS EN
De haber matado bien a los dos mejores toros
que le correspondieron, el balance de El Juli hubiera
sido de cinco orejas y un rabo. Pero como pinchó en ambos, tuvo que contentarse
con sumar un par de trofeos y poder salir a hombros aunque enormemente
satisfecho por la gran lección que dio tanto a su alicaído contrincante, que
cortó una oreja, como a la mayoría los espectadores, en su mayoría afectados de
tomatosis y, por ello, claramente reticentes con el
gran torero de Velilla de San Antonio y, de entrada, incondicionalmente favorables al de
Galapagar aunque, una vez finalizado el duelo, cada cual quedó en el sitio que
le corresponde.
Ayer me quedé sin ver la corrida de rejones en Santander pendiente
en mi habitación del hotel Chiqui de lo que me iban
contando desde la plaza de Ávila varios testigos fidedignos. Buenos aficionados
todos ellos, fueron relatándome toro a toro lo que fue ocurriendo en el mano a
mano entre José Tomás y El Juli hasta que, ya pasadas
las nueve de la noche, pude ver imágenes ya grabadas y en directo de lo que
estaba pasando. Pude ver entonces como fueron las reses que se lidiaron. Un
gatada tal y como estaba previsto.¿O es que no lo
estaba?... No son estas líneas, pues, una crónica formal del festejo pero sí
impresiones al respecto sobre sus resultados y circunstancias.
Por la cantidad de gente allí presente y desde afuera
pendiente del evento, un gran éxito de
Nada de dos tauromaquias enfrentadas como acabo de leer, sino
la imposición de la única vigente, palpable, contable y sonante. La tauromaquia
del valor consciente e inagotable como base de todo lo demás: la técnica, la
destreza y el arte. La capacidad de resolver cuanto se ponga por delante. Que
de tal cuestión siempre trató la lidia y, consecuentemente, el toreo. En todo
ello, el magisterio de El Juli fue tan universal como
insuperable. Maestro con su variado capote, tanto en la brega como en sus
muchas intervenciones lucidas en recibos y quites. Y si en esta faceta el
chorreo fue imparable, más maestro y más chorreo aún con la muleta en sus tres
toros con los que dio un recital de valor, sitio, recursos, quietud, temple,
armonía, desparpajo, torería y poderío. Lástima que su casi siempre segura
espada le fallara tras cuajar sus dos mejores faenas frente a los dos mejores
toros de la tarde porque, de no haberlos pinchado, el balance de trofeos
obtenidos en el frustrado “duelo” hubiera sido de cinco orejas y rabo para El Juli contra una sola y raspando de José Tomás.
Y es que el de Galapagar no ha reaparecido tal y como fue en
sus mejores años porque, sencillamente, no le ha sido posible y mucho que lo
sentimos. Porque, vamos a ver: ¿Es que si hubiera pudido
no habría vuelto como corresponde a su rango? Esto es, en las principales
plazas tras la histórica cita de Barcelona que nadie duda lo fue, y no en
plazas de menor categoría y en montajes como el de ayer en Ávila. Está claro
que si no lo ha hecho es porque no puede hacerlo. ¡Pero si todavía no ha
cuajado una sola faena como las que le dieron fama en ninguna de las corriditas
– que corriditas y no corridas de toros serios están siendo – que lleva
matadas, mal por cierto¡.
Para qué sirven, entonces, toda la ampulosa y falsa
literatura y los ditirambos alocados que siguen dedicando los adoradores más o
menos interesados de José Tomás? Pues para volver
locos a muchos e ingenuos aficionados de buena fe que se creen todo lo que leen
para que luego tengan que estrellarse contra la realidad. Y la realidad es que
José Tomás, por el momento, no está siendo capaz de resolver los problemas que
siempre plantean los toros. Los buenos, los regulares y, no digamos, los malos.
Y que si no es capaz de resolver casi nada frente a reses insignificantes y
evidentemente disminuidas, imaginemos lo que le sucedería ante los toros que se
lidian en Bilbao, pongo como feria y cita ejemplar e inexcusable para quien se precie
de ser gran figura del toreo. ¿O no? ¿O va a resultar ahora que la corrida de
Ávila ha sido la corrida del año y que quien se ha quitado de ella es un
gracioso? ¡Venga ya, señores, no sigan diciendo ustedes más tonterías y
pónganse a escribir es serio de una vez¡.