FERIA DE SAN FERMÍN EN PAMPLONA
José Antonio del Moral
A LOS MIURAS HAY QUE DARLES VACACIONES
OTRO GRAN PETARDO DE LA MÍTICA GANADERÍA Y VAN…
PRESENTADA EN INTOLERABLE ESCALERA, SIN FUERZA NI CASTA Y CASI TODOS PARADOS AL FINAL, TAN SOLO EL SEGUNDO RESULTÓ MEDIO LUCIDO. JUAN JOSÉ PADILLA LE ARRANCÓ UNA OREJA POR SUS ALARDES PARA LA GALERÍA Y A PESAR DEL BAJONAZO CON QUE LO MATÓ. "EL FUNDI" SE ESTRELLÓ CON SUS DOS TOROS Y JAVIER VALVERDE AL MENOS PUDO DAR UNOS CUANTOS NATURALES AL MÁS CHICO E INVÁLIDO QUE CERRÓ LA ABURRIDÍSIMA JORNADA
Pamplona. Plaza Monumental. 10 de julio de 2005. Quinta de feria. Tarde soleada y fresca con el lleno habitual. Seis toros de Miura, presentados en intolerable escalera entre el gayumbo quinto y el muy terciado sexto. Dieron pésimo juego por su nulo embestir salvo el segundo que duró más que sus hermanos y resultó manejable en la muleta. En conjunto, una calamitosa muestra de mansos totalmente descastados. "El Fundi" (verde botella y plata): Estocada casi entera y dos descabellos, silencio. Más de media tendida, pitos no se sabe si al toro o al torero. Juan José Padilla (vainilla y oro con remates negros): Bajonazo saliendo perseguido, oreja. Media atravesada y cuatro descabellos, silencio. Javier Valverde (añil y oro): Dos pinchazos, trasera atravesada y descabello, silencio. Media estocada, silencio.
Uno ya no sabe qué decir y menos aún justificar una crónica referida a los toros de Miura. Ya son años y años en los que, salvo muy pocas excepciones, los toros de tan mítica e histórica divisa aburren a las mismísimas vacas que los parieron. No digamos a los sufridos aunque en su mayoría ignorantes espectadores que acuden a verlos todavía inmersos en el tópico de su famosa peligrosidad. Peligro que ya apenas tienen y si lo tienen no lo trasmiten, dado el estado degenerativo que padece este ganado al que urge remediar como sea so pena de desaparecer del mercado antes de lo que muchos piensan que suceda. Y es que va a llegar un momento en el que la gente va a estallar de indignación porque la cosa empieza a ser de atraco anunciado.
Aunque la inmensa mayoría del mundillo taurino seguimos estimando y respetando en lo personal a los actuales dueños de la ganadería, profesionalmente estamos dejando de hacerlo porque se están pasando de castaño obscuro. Los ganaderos por seguir cobrando tanto dinero por sus catastróficos productos y los empresarios por seguir comprándolos y anunciándolos en los ciclos feriales más importantes de cada temporada.
Sé que lo que estoy escribiendo es muy fuerte. Pero es verdad. Y como es verdad hay que decirlo porque ya está bien de seguir tomando el pelo a todo el mundo. Esto es un escándalo con todas la de la ley y hay que denunciarlo aunque nos duela hacerlo. Total, que lo mejor sería que las empresas dieran unas prolongadas vacaciones de los toros de Miura a ver si así los que tengan que poner remedio se pongan manos a la obra de una vez por todas o manden apuntillar a todas las reses que la componen.
De la infame, intolerable y aburridísima corrida de ayer en Pamplona, solo merece la pena reseñar el juego que dio el segundo al que Juan José Padilla cortó la única oreja del supuesto festejo. Una oreja pueblerina más de las que se llevan cortadas hasta ahora. Legítima porque el público la pidió, pero en absoluto digna de ser tenida en cuenta dada la vulgaridad teatral con que Padilla se la trabajó desde su exultante e incluso bochornoso proceder con capote, banderillas, muleta y espada, que manejó alevosamente. Claro que luego la devolvió cuando permitió que uno de sus picadores masacrara al tremebundo quinto y encima hizo gestos de que no quería que le atizaran como le atizaron. Una vergüenza.
Señalemos también y para terminar lo que agradecimos la brevedad de "El Fundi" con sus dos mulos, no procedía otra cosa, y los pocos pases decentes al natural que pudo dar Javier Valverde al sexto, lo único de cierta calidad en toda la infumable tarde.