TEMPORADA AMERICANA

DOS VERGONZOSOS DESASTRES EN "LA MÉXICO"

LAS DOS CORRIDAS MÁS ESPERADAS DE LA GRAN TEMPORADA EN LA MONUMENTAL DE INSUGENTES TERMINARON COMO EL ROSARIO DE LA AURORA POR EL ÍNFIMO TRAPÍO DE VARIAS DE LAS RESES QUE SOLTARON. AL HIJO DEL " CAPEA" LE DEVOLVIERON DOS TOROS ABECERRADOS Y OTROS TRES DE PARECIDA PRESENCIA A ENRIQUE PONCE. EL ALTERNATIVADO QUEDÓ PARA EL ARRASTRE Y, DADO SU PRESTIGIO, MUY TOCADO EL CRÉDITO DEL VALENCIANO EN LA ÚLTIMA TARDE DE "ARMILLITA" EN CAPITAL AZTECA, APENAS SALVADA POR "ZOTOLUCO" QUE HIZO LA MEJOR FAENA DE SU VIDA EN ESTA PLAZA CON EL ÚNICO TORO QUE VALIÓ

La televisión nos permitió ver en un mismo día los dos festejos más esperados de la gran temporada en la Monumental de México. No queríamos que nadie nos contase ambos eventos y como no pudimos estar presentes, nos sentamos delante de la pequeña pantalla desde las 4 de la tarde del domingo 12 hasta bien entrada la madrugada del lunes. Diferido el primero en el que "El Niño de la Capea" reapareció para confirmar la alternativa a su hijo, y en directo el segundo en el que Miguel Espinosa "Armillita Chico" se despidió de la afición capitalina alternando con Eulalio López "Zotoluco" y con Enrique Ponce que actuó por primera vez en dicha temporada. En las dos corridas saltaron reses de ínfimo trapío y el público reaccionó a la contra hasta lograr que la presidencia las devolviera a los corrales sin tener en consideración haberlas aprobado en los reconocimientos.

Ante tales circunstancias, algunos implicados en la organización de ambos acontecimientos no tardaron en señalar como culpable al "juez" de plaza por haber admitido el ganado precisamente elegido por los máximos responsables del desaguisado. Acostumbrados como están desde hace años a que el público de "La México" tolere cualquier clase de toros con tal de que los actuantes se luzcan y más si los que torean son sus diestros predilectos, la cuerda se ha ido estirando tanto que terminó rompiéndose en pedazos.

La primera "rotura" aconteció con los toros que le correspondieron al hijo de "El Niño de la Capea". Especialmente el que abrió plaza para su confirmación de alternativa. Su pobrísimo trapío, escasas defensas y poca fuerza provocaron la ira de los espectadores y, a partir de ahí, se arruinó esta primera jornada que, para colmo, terminó con otro torillo impresentable para el nuevo doctor que también fue devuelto. "Capea" hijo no logró triunfar con ninguno de los sobreros que tuvo que lidiar y tampoco su reaparecido padre pese al arrimón que se pegó con su primero. Únicamente "Armillita" pudo lucirse aunque sin redondear faena con los toros que le correspondieron. Sorprendentemente, los tendidos no se cubrieron ni en su mitad pese a la expectación y al gran ambiente que había rodeado el festejo, animado por los medios como correspondía a la ocasión. Un fiasco en toda regla para quienes creyeron – creímos- que el regreso a La México quien fue uno de sus "consentidos", lejos de servir para arropar a su hijo y lazarle hacia la gloria, tuvo efectos contrarios a los deseados. Y no solo eso. Las evidentes carencias del ganado y el rechazo que provocaron tampoco e inexplicablemente alertaron a los responsables de la siguiente corrida. A la vista de lo acontecido en la segunda cita, resulta por lo menos inexplicable que Enrique Ponce – presente en el primer festejo desde una barrera - no ordenara a sus gentes que buscaran una corrida irreprochable para su actuación en la Monumental. Sin duda fiado en su poder de convocatoria y en la capacidad de "tapar" cualquier cosa con la privilegiada técnica y el arte tantas veces exhibidas en la Monumental – iba a ser su corrida número 30 en "La México" – dejó que la corrida elegida fuera la que vimos y en tan garrafal decisión cometió un gran error que solo podrá salvar si la corrida que le elijan para el 5 de febrero de 2005 es definitivamente seria como corresponde al festejo más emblemático de México cada temporada. Un festejo en el que Ponce ya está anunciado junto a "El Juli" y a dos espadas aztecas, uno de ellos "Zotuloco". También "El Juli" deberá intervenir con determinación al respecto si no quiere salir escaldado.

Y es que si lo de los Capea fue un escándalo irreparable, lo de Ponce peor dado el gran prestigio del valenciano en México. Supongo que ahora estará arrepentido de no haber cambiado la corrida y más al saber que en España todos los aficionados que quisieron pudieron ver la corrida por televisión. No valdrán, pues, las crónicas de cuantos intenten lo disimular o restarle importancia. La pésima entrada que registró la plaza más grande del mundo para ver a los Capea fue lo de menos con ser grave. Y el lleno en las localidades numeradas para ver a Ponce, "Armillita" y Zotoluco – Ponce fue quien llenó los tendidos como siempre en la México – resultó a la postre peor porque sus muchos partidarios e incondicionales quedaron en ridículo. Otro penoso escándalo que, para más inri, eclipsó la mejor actuación de Zotoluco en el coso capitalino y la emocionante despedida de "Armillita". Con mejor suerte que el valenciano, sobre todo "Zotoluco" al que correspondió el mejor ejemplar del desigualísimo e impresentable envío, logrando encandilar a sus paisanos y cortar dos orejas. Dobles trofeos que también pudo cortar de no haber fallado con la espada tras una valerosa faena en la que pisó el acelerador más a fondo que nunca. "Armillita", por su parte, consiguió los muletazos más sabrosos en sus dos toros aunque de nuevo sin redondear. Le regalaron la oreja del cuarto tras matar de espadazo defectuoso. Y, qué cosas, Ponce esta vez mató bien a sus dos enemigos con los que pasó una de las tardes más tristes de su vida. Ni siquiera por ello fue recompensado tras los ímprobos aunque ineficaces esfuerzos que llevó a cabo con los dos sobreros que finalmente tuvo que lidiar. Ninguno de la ganadería anunciada porque el primero no tardó el volver a los corrales y los que hicieron de sexto y sexto-bis tampoco. El marrajo corraleado sin divisa que le soltaron en último lugar resultó muy peligroso además de serio – este sí – y Ponce se la tuvo que jugar sin posible contrapartida triunfal. Mal asunto para quien venía triunfando o al menos formando un lío cada tarde que pisó La México. Y peor aún de cara a la temporada española porque si Ponce y sus gentes persisten

en buscar y elegir ganado sin trapío ni fuerza, ya no les valdrá que siga "inventándose" faenas. Ponce no puede ni debe abandonar su proverbial sentido de la responsabilidad porque si por algo sigue siendo quien fue, es precisamente porque siempre dio la cara y en algunas plazas con menos cuidados que nadie.

Alertado tras verle sin triunfar en varias de sus últimas corridas de la pasada temporada europea, yo mismo escribí sobre ello en el resumen de la campaña. Líneas que repito aquí para insistir en mi preocupación: "Ponce debería reflexionar muy en serio sobre si, a pesar de tener que renunciar a un dineral, le merece la pena seguir en activo a riesgo de que su administración más familiar intente protegerle demasiado para evitarle un cuarto percance y que tantos cuidados terminen por pasarle factura de cara a su histórico prestigio o algo peor.