FERIA DE SAN PEDRO EN BURGOS
José Antonio del Moral
FAENÓN Y CORNADA DE "EL CID"
LO LLEVÓ A CABO CON EL MEJOR TORO DE UNA VULGAR CORRIDA DE "EL PILAR". UN TORO QUE NO PUDO MATAR POR RESULTAR REVOLCADO Y HERIDO MIENTRAS INTENTABA CUADRARLO. NO OBSTANTE, LE FUERON CONCEDIDAS DOS OREJAS CON CLAMOR QUE PASEÓ SU CUADRILLA. OTRO CUMPLEAÑOS FELIZ DE "EL CORDOBÉS" EN BURGOS CON GRATUITA SALIDA A HOMBROS Y SOLO UNA OREJA PARA "EL FANDI", SIN SUERTE NI TINO CON LA ESPADA
Burgos. Plaza del Plantío. 30 de junio de 2005. Séptima de feria. Tarde agradable con lleno total. Cinco toros de "El Pilar", bien aunque desigualmente presentados y de vario juego con predominio de los nobles aunque flojos. Por su extraordinaria bravura y clase, destacó el segundo. Por devolución del cuarto tras romperse un pitón y correrse turnos, en sexto lugar se lidió un sobrero de Puerto de San Lorenzo, noble aunque muy soso. Manuel Díaz "El Cordobés" (blanco y oro): Estocada corta, oreja sin suficiente petición. Trasera caída, oreja. Mató al segundo de estocada trasera desprendida por la cogida de "El Cid" (avellana y oro): dos orejas que paseó su cuadrilla. En la enfermería de la plaza fue intervenido de cornada en la zona inguinal derecha con tres trayectorias aunque sin interesar vasos importantes con pronóstico menos grave. "El Fandi" (blanco y plata): Estocada muy trasera desprendida, ovación. Trasera caída, oreja y petición de otra. Pinchazo hondo y dos descabellos, ovación. "El Cordobés" salió a hombros.
El debut de este nuevo "Cid" en la capital que vio nacer al gran Campeador de Castilla no pudo ser más feliz a la vez que lamentable. Sin duda que el torero de Salteras quería que su primera faena en Burgos fuera tan grande e importante como una de las muchas conquistas que protagonizó el histórico caballero que llevó su mismo apodo. Lo consiguió de cabo a rabo con un toro de incansable clase. Ambos contendientes, a la altura de las grandes ocasiones, lograron el milagro de ponerse totalmente de acuerdo. Pues si el toro de "El Pilar" embistió como solo pueden hacerlo los animales de alta estirpe, "El Cid" lo toreó aristocráticamente. ¡Qué maravilla de faenón!. Y qué pena que, por excesivamente confiado, el gran torero se dejara alcanzar tontamente mientras intentaba cuadrar al toro para matarlo y recibir una cornada de tan sumiso burel. No fue de chocar que la común alegría que inundó la plaza se trocara en lamento colectivo y una cierta tristeza apenas salvada por la simpatía de "El Cordobés" que salió a hombros un tanto gratuitamente por cortar dos orejas facilonas a cuenta de dos labores entre veras y bromas, y por la entrega de "El Fandi", ayer sin demasiada suerte con sus toros – mató tres por la cogida de "El Cid" – y su falta de tino con la espada. Al único toro que mató al primer envite le cortó una oreja.
De no haber sido por el gran toro que propició la enorme faena de "El Cid", la tarde hubiera pasado sin mayores atractivos que el casi siempre divertido cumpleaños que "El Cordobés siempre celebra en Burgos desde que tomó la alternativa. Hace ya 12 años que Manuel Díaz viene haciendo alarde de su simpático modo de entender el toreo y los burgaleses, que le quieren como si hubiera nacido en la ciudad, se le entregan y le premian con generosidad. Ayer tuvo que matar el toro que hirió a "El Cid", recoger del alguacilillo las dos orejas del toro agresor y dárselas a la cuadrilla del herido. Fue un momento único y realmente emocionante por cuando había logrado Manuel Jesús con el capote a la verónica clásica y con la muleta en la faena más limpia y redonda que le hemos visto esta temporada de su consagración. Un faenón antológico que empezó por perfectos naturales y acabó por redondos de progresivo ajuste hasta desembocar en circulares eternos y adornos de ley. Siempre recordaremos esta gran faena de "El Cid" y la inesperada cornada que recibió que ojalá no le impida torear en los próximos Sanfermines.
Bajo el síndrome de tan inoportuno percance, la tarde perdió alegría. Ambiente que no arredró a "El Fandi", ayer nuevamente acróbata milagroso en banderillas y entregado con los dos primeros toros que mató. Malo y muy deslucido el tercero, noble aunque muy sosos el sobrero de "Puerto de San Lorenzo" que toreó muy templadamente, y totalmente venido abajo el sexto por el excesivo castigo que le produjo el menor de los Quinta en un tremebundo puyazo que no venía a cuento. Tanto fue así que ni en banderillas respondió el bicho por lo que este tercio de "El Fandi" no resultó brillante. Menos aún la faena entre tumbos y tumbos del aniquilado animal.
LO MEJOR
Los muchos e insuperables naturales de "El Cid" con los que conquistó a la afición burgalesa para siempre.
LO PEOR
La flojera de parte del ganado. Preocupante en una campaña que, por ahora, estaba dando excelentes resultados ganaderos.