CORRIDAS GENERALES DE BILBAO
José Antonio del Moral
TARDE INCUESTIONABLEMENTE PLETÓRICA DE "EL JULI"
Y MERECEDORA DE SALIR A HOMBROS, LO QUE NO OCURRIÓ POR INCOMPRENSIBLE O MALIGNA DECISIÓN PRESIDENCIAL QUE LE QUITÓ LAS DOS OREJAS QUE DEBERÍA HABER CORTADO AL SEGUNDO TORO TRAS CUAJAR LA POR AHORA ÚNICA GRAN FAENA DE ESTA FERIA, MEJOR Y MÁS REDONDA AÚN QUE LA LLEVADA A FELIZ TÉRMINO CON OREJA INCLUIDA FRENTE AL CUARTO DE UNA BLANDA Y EN SU MAYORÍA DESLUCIDA CORRIDA DE "EL VENTORRILLO" CON LA QUE SALVADOR VEGA ANDUVO SIN ILUSIÓN NI SITIO Y EL VIZCAINO IVÁN FANDIÑO TOMÓ LA ALTERNATIVA CON NOTORIA DIGNIDAD
Bilbao. Plaza de Vista Alegre. 25 de agosto de 2005. Sexta de feria. Tarde lluviosa con más de tres cuartos de entrada. Seis toros muy bien presentados de "El Ventorrillo", en su mayoría nobles aunque muy escasos de raza y de fuerza. Los más enteros por mejor lidiados y templados por su matador fueron el segundo y el quinto. "El Juli" (verde inglés y oro): Estoconazo trasero y descabello, petición sobrada pese a los paraguas y ovación seguida de bronca a la presidencia por no conceder trofeos más que merecidos. Gran estocada, oreja. Salvador Vega (añil y oro): Pinchazo, estocada casi entera y descabello, silencio. Sartenazo, pinchazo en los bajos, estocada corta y descabello, aviso y pitos. Tomó la alternativa Iván Fandiño (palo de rosa y oro): Buena estocada, gran ovación. Estocada tendida y descabello, ovación.
Ya advertimos el primer día a los lectores de que el inefable presidente de Vista Alegre, don Matías González, no sería capaz de mantener con las figuras del toreo el mismo criterio que utilizó para conceder –regalar sin petición mayoritaria – una oreja inmerecida al colombiano Luis Bolívar. Y ha tenido que ser precisamente "El Juli" su primera gran víctima de este año pese a cuajar una de las tardes más redondas de cuantas lleva logradas en Bilbao. Sucedió al final de la lidia del segundo toro de "El Ventorrillo". Un animal tan ciertamente noble como dócil que duró todo lo que duró gracias a la exacta lidia que le dio el madrileño y a la perfección técnica que aplicó para que un trasteo que en otras manos no hubiera pasado de simplemente meritorio alcanzara el grado de faenón cumbre en cuanto a traza, temple, ligazón e intensidad ejecutiva e interpretativa. Claro que la gente no aplaudió como otras tardes ni hubo tantos pañuelos como en otras ocasiones anteriores porque estaba lloviendo sin parar y la mayoría sujetaba un paraguas o intentaba taparse con el impermeable. En cualquier caso, es en estas circunstancias cuando los señores que presiden divinamente instalados y protegidos de cualquier contingencia, tienen que obrar conforme a lo que los toreros se merecen para bien o para mal independientemente de como se manifiesten los públicos. Entonces, ¿por qué don Matías no se dignó siquiera a conceder una sola oreja a "El Juli"?. Pues porque o no sabe o no quiere saber o más bien porque es muy mala persona o como dicen muy celoso de los muy pocos que llegan a ser grandes figuras en su ridículo intento de convertirse en gran protagonista a costa del diestro perjudicado. Y cuanto mejor torero es el perjudicado, más malo que se pone el tal Matías.
Según se mire, dirán algunos. Porque a estas alturas de la carrera de "El Juli", ¿qué pudo quitarle ayer salvo la satisfacción personal de salir a hombros de una plaza tan señera?.
Lo que le quita Matías a Bilbao con este intolerable proceder es importancia y trascendencia a su plaza aunque tanto él como el coro de puristas que le adoran crean lo contrario. Y se la quitan porque son estas actuaciones pletóricas de los grandes toreros las que hay que subrayar más para que la gente se dé cuenta de qué es lo verdaderamente merecedor de premio en una corrida de toros.
Reconozco la inutilidad de este comentario que hago porque, si no lo hago, no dormiría a gusto esta noche. Como he de reconocer también que nada más restablecido el orden jerárquico por el mismo "Juli" tras su segunda y asimismo importante faena frente al cuarto toro, no tan dulce ni mucho menos como su anterior - la firme autoridad del joven gran torero quedó de nuevo rubricada de media faena en adelante a la que se sumó una estocada de campeonato -, el acierto de los miembros de la Junta Administrativa de la plaza de Vista Alegre supongo que con la aquiescencia de la empresa Chopera, al decidir que quien sustituye hoy al anunciado Cesar Rincón, será "El Juli". ¡Bien está, pues, lo que bien acaba tras otras sustituciones de menor categoría ¡. Así que ya sabe para qué le ha servido a don Matías quitarle el gran triunfo a "El Juli". Para que vuelva a Bilbao al día siguiente y por tercera vez en esta feria.
Tomó la alternativa el diestro de Orduña, Iván Fandiño, a quien nunca habíamos visto. Tiene planta, buena cara, buen concepto y mejor aire que muchos de lo que ahora andan por arriba del escalafón. Pero, como es natural y lógico, todavía está muy verde. Su actuación estuvo presidida por la dignidad, por su no poco valor y por una eficaz espada que manejó con decisión.
Al contrario y bien que lo sentimos, un Salvador Vega en muy mal momento pareció la sombra de sí mismo en la plaza que el año pasado le vio como máximo triunfador de sus corridas generales. No fueron buenos ninguno de sus dos toros de ayer. El tercero por muy flojo y el quinto por su punta de genio. Pero con éste quinto Vega pegó un sainete y eso no es de recibo en quien al fin y al cabo es uno de los más conspicuos aspirantes con que contamos.