ANÁLISIS DE LA CAMPAÑA 2003 (V)

DISIGUAL MEJORA GANADERA CON LA FAMILA DOMECQ Y DERIVADOS A LA CABEZA DEL ÉXITO POR LA ABUNDANTE CALIDAD DE SUS RESES

PESE AL ENORME NÚMERO DE CORRIDAS QUE SE LIDIARON Y LA MENOR SELECCIÓN QUE ELLO IMPLICA, LOS TOROS ANDUVIERON POR ENCIMA DE LA MAYOR PARTE DE LOS TOREROS EN LA GRAN TEMPORADA.

POR SU GRAN RENDIMIENTO DESTACÓ, SOBRE TODAS, "TORRESTRELLA" DENTRO DE LA MUY NOTABLE ALZA DE CASI TODOS LOS ENCASTES CON PROCENEDENCIA DOMECQ, PRINCIPALMENTE "JANDILLA", JUAN PEDRO, DANIEL RUIZ, "EL VENTORRILLO" Y, CON MÁS DESIGUALDAD, "ZALDUENDO" Y "TORREALTA".

SE CONSOLIDA JAVIER PÉREZ TABERNERO ENTRE LOS HIERROS SALMANTINOS, REPENTINA RECUPERACIÓN DE MIURA Y LIGERA BAJA DE VICTORINO MARTÍN AUNQUE ECHÓ MUY BUENOS TOROS SUELTOS Y EN SAN ISIDRO LIDIÓ EL MEJOR Y MÁS COMPLETO ENCIERRO DEL AÑO

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Aún teniendo en cuenta la enorme cantidad de toros que se lidiaron en las plazas de primera y de segunda categoría en la temporada que intenta analizar este trabajo y lo que ello supone para la menor selección de los productos, el año ganadero fue sensiblemente mejor que los anteriores aunque la desigualdad fue el denominador común en casi todos los encastes que más lidiaron. Debo decir también y antes de entrar en casos concretos, que en las notas que tomo de todos los festejos que veo - casi 200 cada año desde hace más de 30 - se repiten demasiado tres palabras en la casilla de cada res: "noble sin fuerza". Y es que la dichosa falta de fuerza es el mayor problema que padecen las reses de lidia desde hace mucho tiempo. Sin embargo, en las plazas donde no es obligatorio el segundo puyazo, los muy nobles toros que predominaron de las ganaderías más sobresalientes llegaron a la muleta con suficientes energías para el toreo que actualmente resulta agotador por su intensidad y la duración de la mayoría de las faenas de muleta. Claro que, su lucimiento dependió también y como siempre de la lidia que les dieron y de la destreza de los toreros que se pusieron delante de ellos por lo que muchos de los reseñados, incluso algunos verdaderamente excelentes, se fueron sin aprovechar convenientemente cuando no por completo. De ahí que en mis resúmenes de muchas ferias también vea repetidos los comentarios sobre que el ganado anduvo por encima de la mayoría de los coletudos, con las excepciones de todos conocidas entre los que uno de ellos sigue siendo el rey, Enrique Ponce. Su indiscutible maestría sirve a los ganaderos de seguro talismán para el lucimiento de sus productos - casi todos deberían erigirle una estatua en sus respectivas fincas -, aunque también puede equivocarles porque, en sus manos, casi todos parecen buenos o mejores de lo que son.

Hecha esta salvedad y todas las que cada cual quiera incluir, debo constatar otro dato que a muchos aficionados "puristas" puede sorprenderles y hasta disgustarles: Las ganaderías que llaman "toristas" y que tales personajes tanto prefieren, salvo de la Miura y la de Victorino Martín con los matices que luego aportaremos, dieron este año bastante peor - o nulo - juego que las tan denostadas "comerciales" y a los hechos debemos remitirnos. De tal modo que, la mayoría de las ganaderías procedencia Domecq y no sólo las madres - también varias de las secundarias - fueron las que más y mejor rendimiento dieron en la temporada 2003 y, consecuentemente, las que más triunfos toreros depararon. Y esto fue así aunque muchos no quieran reconocerlo o en su momento intentaron ocultarlo en sus comentarios y hasta ridiculizarlo en sus crónicas, por cierto, nada fiables en algunos casos tenidos como prestigiosos por la importancia de los medios en que fueron escritas o habladas.

Los toros de "Torresstrella" criados por el ya histórico ganadero don Alvaro Domecq fueron, en efecto, los mejores del año en el conjunto de las corridas que lidió, varias en plazas de primera como las de Valencia, Sevilla, Pamplona y Bilbao y no menos en las de segunda, con la salvedad de la problemática y forzosamente diezmada que envió a Bayona (Francia). El indulto del toro "Vidalarga" - ciertamente premonitorio su nombre - a manos de Ponce !cómo no! - en el Puerto de Santa María, fue la guinda del gran pastel servido desde los "Alburejos" aunque más por muy encastado y bravo que por fácil. Que le pregunten en serio al gran torero sobre lo mal que lo pasó por dentro mientras lo toreó. Pero es que a más de tan celebrado ejemplar, don Alvaro echó muchos más buenos, buenísimos y hasta excepcionales, por desgracia no todos exprimidos.

Igual o en parecido éxito destacaron las de este mismo apellido y/o procedencia. Así, las ganaderías de "Jandilla" por lo encastado de sus muchos toros - también los novillos de "Fuente Ymbro" salvo la de San Isidro que sacaron genio salvo uno muy noble y el extraordinario que más le sirvió a "El Juli" en su encerrona de la Prensa-; la de Juan Pedro por la clase de muchísimos, incluyendo varios de gran tamaño que llevó a las plazas más exigentes; la de Daniel Ruiz en todas las plazas que le llamaron y en las que, tanto el ganadero como los toreros, salieron a hombros; la de "El Ventorrillo" del muy esmerado y gran impulsor Francisco Medina; y las de "Zalduendo" aunque más desigual de lo que en principio creímos tras ver su excepcional corrida de Osuna que más tarde repitió en Sanlúcar de Barrameda, y la de "Torrealta", asimismo más desigual que en campañas anteriores aunque también con muchos toros sueltos de campeonato, dejaron claro lo que dije al principio. Enhorabuena a todos.

Del campo salmantino, se mantuvo por cantidad que no por igualdad ni fuerza aunque lidió buenos productos desperdigados en casi todas, la murubeña ganadería de los hermanos Gutiérrez Lorenzo (Niño de la Capea). Pero la que sobresalió de todas fue la de Javier Pérez Tabernero, única de las procedentes de Atanasio que siguió dando rango e importancia a tan célebre y extendido encaste. Excelentes por presencia, esencia y potencia las que lidiaron en Bayona y en San Sebastián. No tuvieron su mejor año las de la familia Fraile ("Puerto de San Lorenzo", "Valdefresno" y "El Pilar") aunque, sobre todo, de esta última se vieron buenos toros sueltos.

VICTORINO SE MANTIENE CON MATICES, RESUCITA MIURA Y CAÉN EN PICADO LAS RESTANTES GANADERÍAS "TORISTAS"

Naturalmente, la ganadería más prestigiosa de la actualidad, Victorino Martín, no podía faltar entre las mejores de 2003, si bien con matices a la baja derivada, creo, por lo que les viene perjudicando su paulatina e imparable ampliación de camadas. Larguísima, excesiva la este año, no fue de chocar que el espectacular rendimiento que gozaba empiece a decaer. Sin embargo, se mantuvo en lo alto sobre todo a raíz de la corrida que envió para cerrar el desastroso San Isidro que resultó insuperable. Tanto, que se puede decir que fue la mejor por más completa en presencia, bravura, casta y nobleza de toda la temporada, hasta el punto de que ni él mismo pudo disfrutar con ninguna otra suya ni de lejos.

Luego empezó a cambiar la decoración. Aunque echó buenos toros sueltos en casi todas las demás corridas que lidió, la desigualdad de trapío, de hechuras, de fuerza que escaseó en no pocas ocasiones, y la no menor diferencia de comportamientos de sus reses, con algunas alimañas salpicadas, desmerecieron el conjunto aunque también hay que reconocer que junto a toros malos y regulares los hubo excelentes, como he dicho, que, en su mayor parte, se les escaparon a los que los torearon. Precio que Victorino viene pagando en cuanto a triunfos por preferir que sus corridas las maten modestos en vez de los que podrían lucirlos a tope para llevarse él todo el dinero. Que todo hay que decirlo. Caso de su no tan caprichosa decisión de impedir que "El Juli" matara su encierro isidril. Bien debía saber tan listo "cateto" cómo iban a salir, porque la verdad es que, si la torea Julián, le hubiera cortado las orejas a la mayoría. ¿O no?. Otro coste que ha pagado Victorino este año es que algunas corridas buenas o medio buenas las pusieron a parir sus muchos y envidiosos enemigos, que también hay que decirlo para que todos se queden "contentos"... En cualquier caso, Victorino continúa en la cumbre por ser el más equilibrado nexo de unión entre lo "comercial" y lo "torista". De ahí su tirón y que sus toros gusten tanto a todos los públicos.

Y Miura, ¿qué?. Pues que los "miuras" resucitaron en Sevilla y la resurrección siguió en casi todas las plazas que fueron contratados. No para tirar cohetes ni para tantos premios pero, dada la historia y la trascendencia del mítico hierro, para celebrar el acontecimiento que supone haber acabado el largo bache que venían padeciendo. Dicen que ha sido por un cruce. Si ha sido para bien, no hay por qué censurarlo. Mejor. Embisten de nuevo, algunos noblemente y amén que quiere decir "así sea". Que sigan en lo mismo para bien de los ganaderos y de la Fiesta.

Los restantes del "miedo", a la baja con la excepción, también reseñable y en cierta manera exitosa, de Dolores Aguirre que echó corridas demasiado mansas en el primer tercio pero inmensamente manejables, acorde con su procedencia Atanasio.¿ O es que no lo fue el toro de "El Califa" en Madrid?. Aunque embistió por rajado en tablas, todavía está metiendo el morro por el suelo. Lo mismo que los de Pamplona. Entonces, ¿a qué viene tanto disgusto, querida Dolores?. Ya quisieran disgustarse igual Cebada, a quien hay que dar vacaciones; Cuadri, con la salvedad del toro de Sevilla y de otros en Huelva; Aldolfo Martín, !vaya tres petardos en Madrid, Pamplona y Bilbao!; y todos los demás que ni perece la pena nombrarles.

Y LAS RESTANTES CON MÁS NOMBRE

De lamentar que, entre las ganaderías del encaste Núñez, ni siquiera respondió como solía últimamente la de "Alcurrucén", una de las más ampliadas y que este año solo echó dos buenas corridas, la de Bayona y la de San Sebastián. Mal las demás, con un bajón de fuerza y de casta terribles la de Pereda que iba bien por lo que lidió más de la cuenta. Peor las del encaste Santa Colma" que ya solo pueden reseñar en positivo algunos novillos de "La Quinta". Y entre lo de "Murube", aparte lo de "Capea" ya comentado, lo de las que restan va para rejones, incluyendo lo del histórico hierro origen de todas. ¿Qué decir de lo del Conde de la Corte y Pablo Romero (ahora "Partido de Resina"?. Que no terminan de levantar cabeza y bien que lo sentimos. Tampoco como debería lo de Samuel Flores que otro año más salvó Ponce pechando con toros de hechuras antidiluvianas y, encima, dejó para la historia una de las más importantes faenas de su vida en Bilbao con un "tiranosaurio rex" dificilísimo. Tan solo recordamos tres potables de esta divisa: el toro que cuajó "Jesulín" en Valencia, el único bueno que echó en Dax y toreó Salvador Vega la tarde en que Ponce pareció mortal con uno tentado y ¡toreado! - !qué vergüenza¡ -, y el único bueno de Bilbao al que cortó una oreja Cesar Jiménez. En baja lo doble del Marques y lo de Salvador Domecq, también con algún toro suelto. Y todo lo demás para el arrastre. Total, un mar de desigualdades, mucha mansedumbre que no hay modo de arreglar y pocos los elegidos entre tantos obligados a llevar su campo y sus productos con más inversión en sanidad y alimentación, más escrupulosa selección y durante todo el tiempo que haga falta echar al tema.