FERIA DE LA VIRGEN DEL MAR EN ALMERÍA

GRAN FAENA DE CESAR RINCÓN Y OTRA TARDE PLETÓRICA DE "EL JULI"

El colombiano perdió la segunda oreja por pinchar y no pudo salir a hombros con el madrileño que cortó tres trofeos. Ambos aprovecharon por completo dos excelentes toros de "El Torreón", corrida en la que Eduardo Gallo, que estuvo muy valiente, se llevó el lote menos lucido

Almería. Plaza del paseo Vilches. 27 de agosto de 2004. Quinta de feria. Tarde muy calurosa con dos tercios largos de entrada. Seis toros de "El Torreón" de justa presentación salvo el sexto que, por más grande, se salió del envío y resultó el peor. De preciosas hechuras el cuarto, resultó el mejor y más completo. Más enrazado el quinto y también bonito, fue el segundo más lucido. Primero, segundo y tercero, nobles, flojos y sin clase. Cesar Rincón (avellana y oro): Dos pinchazos y estocada, aviso y silencio. Pinchazo y estocada, oreja tras gran ovación al toro en su arrastre. "El Juli" (grana y oro): Buena estocada, oreja. Atravesada contraria recibiendo y descabello, dos orejas. Salió a hombros. Eduardo Gallo (lila y oro): Pinchazo y estocada desprendida, ovación. Estocada muy atravesada y dos descabellos, palmas.

Hasta después de la merienda, la corrida apenas dio motivos de satisfacción. Dos primeros toros esmirriados con los que Cesar Rincón y "El Juli" cubrieron sobradamente sus respectivos expedientes - el colombiano no mató pronto al suyo y sí Julián de excelente estocada que le valió una oreja - y un más bonito y enterizo jabonero que también pinchó el aquí debutante Fernando Gallo quien, como casi siempre, anduvo tan valiente como verde.

Los pocos que no quisimos merendar disfrutamos más de la segunda faena de Rincón que los que se atiborraron de bocadillos y de hojaldres porque el cuarto toro fue uno de esos que por sus hechuras cantan su bondad. No podía fallar el bellísimo animal y a su criador se le encendieron los ojos cuando se dispuso a pasarlo de muleta. Cesar le hizo su faena más clásica y típica, dando mucha distancia al toro al citar en cada tanda y llevar al toro toreado desde lejos hasta llegar a la jurisdicción de su pequeño cuerpo, crecido en cada embroque. Primero con la mano derecha y luego por naturales con los que disfrutó mucho el torero y cuantos ya estabamos emocionados viéndole tan a gusto mientras la mayoría pasaba del hermoso momento como si lo que estaba haciendo Rincón fuera una faena más y no una de las grandes. De no haber pinchazo Cesar antes de agarrar la estocada definitiva, posiblemente le habrían pedido y concedido la segunda oreja. Pero ahí había quedado el faenón.

Siguió otro de menor sosiego pero de mayor mérito frente a un quinto más encastado y difícil que "El Juli" brindó al anterior dueño de la ganadería, Felipe Lafita. La faena, larga y ancha, se basó en la mano derecha y en ella pudimos comprobar como anteayer que Julián López ya disfruta toreando y vuelve a ser "El Juli" que queremos aunque no banderillee. Por eso a la gente que protestaba cuando por enésima vez Julián se negó a tomar los palos, se le acabó pronto el cabreo y entró de lleno en la faena, celebrada con largos olés y enormes ovaciones. "El Juli" quiso poner colofón de lujo entrando a recibir, pero en sus ansias dejó la espada contraria y atravesada por lo que necesitó un golpe con el descabello. Las dos orejas las paseó encantado.

Un sexto alto y feo desentonó de sus hermanos por hechuras y comportamiento incómodo. Por eso Gallo no pudo triunfar aunque también con éste puso todo su empeño en lograrlo.