LOS TOROS EN INVIERNO

 

MOMENTO CRUCIAL PARA EL TOREO

A POCOS DÍAS DEL RESULTADO DEL CONCURSO DE LAS VENTAS, EL MUNDO TAURINO ESTÁ PENDIENTE DE QUIENES SERAN LOS NUEVOS EMPRESARIOS DE LA PRIMERA PLAZA DEL MUNDO. HAY VARIAS OFERTAS NOTABLES PERO NO EN TODAS FIGURAN LAS PERSONAS VERDADERAMENTE CAPACES DE LLEVARLAS A CABO

La Fiesta atraviesa por un momento crítico muy delicado. Y no solo por la escasez de grandes figuras, ni por el descastamiento y la falta de fuerza de los toros de la mayoría de las ganaderías, ni siquiera por la falta de verdaderos aficionados en las plazas. Hemos pasado un largo y equívoco periodo de inflacionismo en todos los sentidos que, a la postre, ha resultado dañino aunque muy rentable para algunos. De otra parte, el acoso político de los nacionalistas catalanes - todavía no encarado por el partido en el poder ni por el gobierno que depende de ellos - y la falta de atención al toreo de la mayoría de los medios de difusión es brutal.

A la plaza de toros de Madrid, siempre piedra angular y reflejo más influyente del toreo, le corresponde liderar la solución de todos estos problemas. Por eso quienes finalmente la dirijan tienen que hacer todo lo posible para convertirla en el escenario taurino más brillante y en el faro que ilumine la Fiesta. Seguir como ha venido estando en los últimos años, sería decepcionante; y a medio plazo, resultaría desastroso. De ahí la necesidad de que los que se hagan cargo de pilotar Las Ventas a partir de ahora no sólo sean gente preparada, experimentada, seria y solvente. Tienen que ser, además, imaginativos, luchadores y atrevidos, muy atrevidos. Porque el toreo necesita una convulsión y si la plaza de Madrid se convulsiona, lo hará toda la Fiesta. De lo contrario, si continúan la rutina, la mediocridad y el negocio por el negocio, todo terminará por hartar a los públicos y hacerles desertar.

Independientemente de los puntos y calificaciones que unos y otros obtengan, las personas que estén al frente de la empresa elegida deben cumplir con las premisas que acabamos de exponer. Tienen que arriesgar e incluso renunciar a parte de los beneficios en la medida necesaria para que Las Ventas vuelva a brillar en todo su esplendor. Que Dios ilumine a los encargados de dictar la última sentencia.