LA RESACA José Antonio del Moral

APUESTA EQUIVOCADA

En lo que va de temporada ya he visto tres veces a Alfonso Romero y todavía no entiendo la arriesgada apuesta que algunos hicieron sobre su inminente estrellato. De "máxima revelación" del 2001 fue tratado por el director de una publicación taurina especializada cuando los críticos de más relieve fuimos preguntados por el portal "mundotoro.com" para que manifestáramos cuales habían sido los acontecimientos de la pasada campaña. Ello, sumado a cuantas maravillas se habían escrito y dicho de él, me ilusionó hasta el punto de alertar mi interés en comprobar si el pronóstico tenía consistencia o no. Romero me desilusionó en la mixta de Nimes con el hijo de Manzanares - no encontró toros mínimamente propicios de Camacho y no le vi un solo detalle que demostrara su pretendida excelencia -, me gustó en Castellón con una res muy suave y noble de "Las Ramblas" - gran faena por su empacada y limpia plasticidad que no remató con el acero - y me ha vuelto a defraudar en Sevilla con la imponente corrida de Cuadri en la que un toro, el quinto, puso en evidencia la poca capacidad y escaso valor del nuevo torero de Murcia. Aparte el físico ciclópeo de Romero que, aún proporcionado, le perjudica mucho, la grandeza por lo clásico de su estilo con capote y muleta no la pudo exhibir salvo cuando las apuntó muy al final de un trasteo en el que la desconfianza predominó hasta descubrir la nobleza del animal cuando ya era demasiado tarde y el toro había perdido su brío inicial. Me gustaría equivocarme y que pronto llegue el convencimiento. Pero tengo la impresión de que Alfonso Romero va a ser un torero de esporádicas grandes obras. No una figura de continuidad porque para eso hace falta más valor y bastante más inteligencia, ambas cualidades irremisiblemente hermanadas en los posos casos de toreros verdaderamente importantes.