FERIA DE OLIVENZA José Antonio del Moral
MANZANARES HIJO FASCINÓ POR LA MAÑANA Y "MORANTE DE LA PUEBLA" RESUCITÓ POR LA TARDE EN DOBLE JORNADA TRIUNFAL PARA TODOS
Nuno Velazquez, David Galán, José María Manzanares, José Tomás y Morante de la Puebla salieron a hombros
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Novillada matinal.- Segunda de feria. Lluvia durante la lidia del tercero y media entrada muy repartida. Seis novillos de "Torrealta" desiguales de presencia, nobles y flojos salvo el último que resultó muy busco. Nuno Velázquez (amapola y oro): Gran estocada, oreja. Buena estocada, oreja. David Galán (esmeralda y oro): Buena estocada, dos orejas. Estocada, oreja. José María Manzanares (blanco plata): Estocada, dos orejas. Pinchazo, media y dos descabellos, gran ovación.
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Corrida vespertina. Tercera y última de feria. Lluvia durante la lidia del segundo toro y lleno. Seis toros de Juan Pedro Domecq incluido el sobrero que reemplazó al segundo, devuelto por flojo, justamente presentados y muy bonitos de lámina. En general escasos de fuerza. Excelentes los tres primeros, con genio el cuarto y sin clase aunque posibles quinto y sexto. "Joselito" (verde botella y oro): Pinchazo y estocada, orejas sin apenas petición. Estocada baja, algunos pitos. José Tomás (esmeralda y oro): Pinchazo y estocada, oreja. Estocada, dos orejas. Morante de la Puebla (amaranto y azabache): Estocada, dos orejas. Tres pinchazos y cuatro descabellos, palmas.
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Los amenazantes nublados y el intermitente aguacero no impidieron la celebración de las dos últimas corridas, tan esperadas por los aficionados como la del día anterior. Y es que no era para desertar pese al repentino cambio de tiempo tiempo. A las doce de la mañana hacía su primer paseíllo en España el hijo de José María Manzanares y a las cinco de la tarde iniciaban su campaña del 2002 "Joselito", José Tomás y "Morante de la Puebla". El morbo, pues, estaba servido y a fe que las expectativas quedaron cumplidas. Jornada doblemente triunfal para los seis actuantes - también para los ganaderos aunque con matices en cuanto a la presentación y fuerza de sus reses - y todos contentos. La unanimidad en lo encomiable, sin embargo, solamente la gozaron Manzanares Jr. y "Morante". Ambos colmaron las apetencias de sus partidarios y pusieron de acuerdo a los espectadores que pudieron gozar con sus excelentes faenas. Lo del hijo del maestro fue, desde luego, la gran sensación de esta feria inaugural de la gran temporada porque si en Nimes sólo pudo apuntar, en Olivenza se destapó por todo lo alto con una faenón de excepcional clase frente a su mejor novillo y con otro trasteo de inteligencia, valor y temple inauditos con el peor del encierro de "Torrealta", por cierto bastante mejor en calidad que las reses que ha lidiado hasta ayer y de las que nos quejábamos ayer. Aparte las excepcionales dotes artísticas, ya conocidas, del joven Manzanares lo que sorprendió en Olivenza fue su aplomo y la frescura de su serena y valiente inteligencia. Desde ayer puede decirse que se ha convertido en la gran promesa para el inmediato porvenir y ahora mismo afirmo que en cuanto mate diez o doce novilladas más, su ascensión a la cumbre del escalafón menor va a ser fulgurante. La faena al tercer novillo fue modélica en traza, temple, elegancia y exquisita calidad dentro de los patrones más clásicos del toreo. Y su inteligente y valiente capacidad frente al nada buen sexto, de elegido, Guardemos los demás elogios para próximas ocasiones.
Manzanares fue acompañado en su triunfal presentación por David, hijo del malogrado Antonio José Galán - torero simpático, ratonero y espectacular - y por el espada portugués, Nuno Velázquez, que asimismo gustó mucho por sus modales y capacidad de templar. Un torero de muy buen aire que funcionará sin problemas.
En la jornada vespertina fue "Morante" quien se llevó el gato al agua con una actuación casi redonda con capote y muleta. Muy enfibrado, como queriendo decir "aquí estoy yo", resucitó en su mejor versión torera con una faena de pura orfebrería al noble tercer toro de Juan Pedro y, tras cuajar un sensacional recibo por verónicas al sexto, con una demostración de innegable voluntad y no poco arte pese a los problemas que le planteó el toro como hacía tiempo no le habíamos visto. Falló en este con la espada y por eso no sumó más orejas que las dos pedidas con verdadero clamor tras matar al tercero.
"Joselito" anduvo bien a ráfagas, sobre todo a derechas, con el buen primer toro que abrió plaza y cortó una oreja dadivosa. Otra logró José Tomás gracias a sus inevitables manoletinas y al incondicional empuje de la "tomatosis" que ayer reapareció intacta pues su entrecortada, enganchada y monocorde faena no merecía el premio. Sí, en cambio, su más importante por muy bien planteada faena al quinto, un toro que "hizo" embestir Tomás a base de consentirlo con firmeza y más temple del que acostumbra hasta desembocar en un precioso ramillete de naturales a pies juntos que calentaron los hasta entonces fríos tendidos y a una estocada superior. No obstante, sobró la segunda oreja. "Joselito", con el muy bravo cuarto que dejó crudo en varas y se fue arriba con genio, no fue capaz de templarlo ni de lograr uno solo pase limpio, cosa que enfadó al público e incluso a sus muchos partidarios.