LOS TOROS EN INVIERNO José Antonio del Moral

EL FIN DE LA GRAN TEMPORADA EN LA MONUMENTAL DE MÉXICO LA CONVIERTEN EN EPICENTRO DEL TOREO MUNDIAL Y EN SEDE DE INTRIGAS Y ESTRATEGIAS

De lo primero que me enteré al llegar a México fue que el sonado divorcio entre Pablo Hermoso de Mendoza y Enrique Martín Arranz no resultó tan fácil ni tan amistoso como ambas partes declararon nada más producirse.. Pablo lo venía rumiando desde hacía meses y había "platicado" sobre el tema con sus amigos Pablo y Oscar Chopera. Aunque todos negaron que los conflictos surgidos como consecuencia de la imposible contratación de José Tomás en las corridas finales de "La México" y el posterior veto que Rafael Herrerías puso a los toreros que llevara Martín Arranz fueron la gota que colmó el vaso y que precipitó la drástica separación, no fue así. Prueba de ello es que nada quedó saldado hasta que el propio Hermoso citó a Martín Arranz en un hotel del Distrito Federal después de que este no diera la cara tras su venida a México y enviar a su representante a la finca de San Miguel de Allende donde vive el jinete, casualmente en el momento que se estaba entrevistando con los Chopera para cerrar la operación, por lo que tuvieron que esconderse de tan incómoda visita en una escena realmente rocambolesca. La verdad es que Hermoso no podía ni quería seguir apuntalando los caprichos y las imposiciones de José Tomás y decidió poner tierra de por medio después de haberse perjudicado cuando el año pasado se solidarizó con sus colegas de cuadra y se quedó fuera de la temporada en el coso de Insurgentes. Ausencias lamentables por todos los conceptos que ,una vez separado de su siempre conflictivo mentor, pensaba podría resolver inmediatamente su prevista participación en el cartel estrella del próximo 5 de febrero.

Acosado por la presiones de unos y de otros, el empresario de la Monumental debió pensar lo mismo y para resolver el problema ideó una corrida de seis toros para seis toreros en la que Hermoso abriría plaza y después actuarían con una sola res y sin posibilidad de desquite en caso de no triunfar los ya contratados en firme Ponce. "Juli", "Zotoluco", Casasola y un sexto por contactar. Para convencer a los implicados principales se convocó una reunión a la que acudieron los apoderados de Hermoso y de Ponce , Rafael Herrerías, el ganadero propietario de la divisa de Xajay y los más interesados en que el rejoneador navarro volviera por fin a la México: los patrones de la gran empresa"Telmex", emporio telefónico mexicano que viene pagando 40.000 dólares por corrida toreada al genial caballista con la contrapartida de que este exhiba el nombre de "Telmex" impreso en las banderolas de los rejones de castigo a más de algunos anuncios en diversas publicaciones en los que Pablo Hermoso monta un caballito de tiovivo bajo un frase entrecomillada en la que afirma: "Hablar a larga distancia no es una faena". Tales ingresos que, aparte los grandes honorarios que cobra Hermoso, suman más de dos millones y medio de dólares por campaña en México, suponen un compromiso inalcanzable para las figuras de a pie, dado que no disponen de trebejo alguno para que figure el nombre de una marca, cosa que si España no sería bien vista por el público pues altera la tradición ritual de la tauromaquia. El empeño de los importantes patrocinadores para que Hermosos de Mendoza figurara el cartel no fue atendido por la radical oposición de "El Juli" quien amenazó con no participar en la gran cita ni en la corrida anterior del 27 de enero si cuajaba la descabellada idea, por lo que el 5 de febrero la corrida será la prevista y sin Hermoso, con el lunar añadido de tener que lidiarse cuatro toros de una ganadería y otros cuatro de otra. Circunstancia asimismo impropia en un festejo de tanta envergadura, tal y como lo señalamos en nuestro artículo anterior cuando nos referimos a la reaparición de José Tomás en Valencia.

Y es que además de la lógica envidia que produce entre los coletudos que un rejoneador, por excepcional que sea, gane bastante más dinero que el que más por enfrentarse a morlacos disminuidos ostensiblemente en sus defensas, lo que no pueden aceptar es actuar en una corrida emblemática de resonancia mundial matando una sola res como sucede en los festivales benéficos. El toreo de a pie es demasiado serio y ciertamente más arriesgado, por lo que hay que guardar las reglas. De otra parte, los matadores de toros españoles que vienen a México tampoco les gusta que Hermoso de Mendoza imponga en la mayoría de sus corridas mexicanas que un espada actúe por delante del jinete, rompiendo la norma que rige en Europa. Este vicio de Hermoso, posiblemente insinuado por Martín Arranz cuando decidió apoderarlo, debería ser abandonado por el gran caballero de Estella, pues no necesita de tales martingalas para destacar. Todos reconocen su categoría histórica pero, de ahora en adelante, siempre debería ocupar el lugar que le corresponde en las corridas mixtas como corresponde a la diferencia abismal que hay entre el toreo a caballo y la lidia de a pie. Cada cual en su sitio con el rango que ha sido capaz de alcanzar en sus respectivas artes y que Dios reparta suerte.

La que va a repartir en Valencia en donde todavía colean los conflictos que han empobrecido la feria de Fallas por la exclusión de algunas figuras a costa del empecinamiento de contratar a José Tomás. Hasta México nos llegan noticias sobre cómo algunos medios continúan dando la matraca contra Enrique Ponce por haberse negado a desplazar del cartel del día de San José a Vicente Barrera o a "El Califa" para que Tomás entrara en un cartel que fue el primero que se cerró y en el que ni siquiera "El Juli" osó pedir. Ponce adujo a la empresa que como él no era capaz de quitar a ninguno de los dos toreros de la tierra, se ofrecía para quitarse él. Todo un gesto que dejó en evidencia al pretendiente y a quienes pretendían imponerlo.