LOS TOROS EN INVIERNO José Antonio del Moral
CADA UNO POR SU LADO EN LA FERIA DE SEVILLA
En el próximo abono de Sevilla que estos días vive las últimas puntadas de su confección, el morbo que siempre depara la competición entre los grandes se limita a la corrida del Domingo de Resurrección. Un cartel cantado desde hace bastante tiempo en el que Paco Ojeda reaparecerá en la Maestranza junto a José Tomás y "El Juli", triunfadores fáctico y moral respectivamente de la pasada feria de abril. Esta será la única ocasión en la que dos de los grandes se verán las caras porque ni ellos ni Enrique Ponce coincidirán en ninguna las dos corridas que ya tienen contratadas dentro del ciclo ferial. Si ha sido la empresa la responsable de esta separación o los propios toreros quienes se han negado a compartir la responsabilidad añadida que supondría torear en las mismas fechas, es por ahora un misterio. El caso es que, salvo en la citada fecha de Resurrección, no habrá guerra frente a frente y la batalla la dará cada cual por su lado. La carestía que supone juntar a dos - y más a tres - máximas estrellas en un mismo cartel sería la razón principal de la anunciada paz. Pero no lo es menos el temor que, sobre todo, "El Juli" tiene no a Tomás sino a la "tomatosis", fenomenal circunstancia que el año pasado le costó la increíble por preconcebida enemiga del público maestrante, volcado a favor de cualquier versión tomasista hasta el punto de lograr salir a hombros por la ya no tan mítica Puerta del Príncipe gracias a dos actuaciones indudablemente valientes pero en nada excepcionales, mientras que a "El Juli" le midieron hasta el milímetro frente a reses muy complicadas en las que pese a estar por encima, no obtuvo el eco ni los premios que en situación normal hubiera merecido. Lo de Ponce, de siempre "odiado" por los sevillanos que a estas alturas de su larga e impar carrera todavía no le perdonan que haya reinado durante diez temporadas seguidas sin que Sevilla se le haya entregado por completo, es otro cantar pues supongo que el maestro lo que quiere es cuajar por fin en La Maestranza al menos una de las grandiosas faenas que tanto ha prodigado en otros sitios y, además, conseguirlo sin intromisiones de ese público que va a los toros como a una final de liga futbolística cuando en una corrida participa junto a él algún torero de moda o en boga. Sea como fuere, la verdad es que Ponce ha venido siendo víctima de los partidarios de José Tomás durante varias temporadas hasta que "El Juli" tomó el relevo una vez proclamado primerísima figura del toreo actual. Algo que las huestes tomasistas no quiere asumir de ninguna manera pese a los muchos desengaños y disgustos que les ha dado su torero. Situación lamentable que en gran parte impide ver competir repetidamente a los ases en los escenarios de mayor compromiso y repercusión. Por eso el Domingo de Resurrección se ha convertido en la primera y, por el momento, única gran cita de la temporada que va a comenzar. Cabe esperar que los contendientes no recurran a la trampa de llevar cientos de partidarios debidamente aleccionados a los tendidos de la Maestranza. El año pasado había taquilla en Galapagar y hasta Sevilla viajaron en el AVE para apoyar incondicionalmente a su torero. Está por ver si los Velilla de San Antonio dispondrían de las mismas facilidades, cuestión que, de llevarse a cabo, podría convertir La Maestranza en un verdadero "guirigay". En todo caso, seguro que "El Juli" pisará esa tarde el famoso albero con más firmeza y determinación que nunca, dispuesto a vencer por encima de tyrios y troyanos.