SEMINFINAL DE NOVILLEROS EN SAN SEBASTIÁN. José Antonio del Moral

SE CONFIRMA COMO GRAN PROMESA EL SALVADOR VEGA Y RATIFICAN SU CUAJO EN EL ESCALAFÓN MENOR LOS YA CONSAGRADOS JAVIER VALVERDE Y CÉSAR JIMENEZ

San Sebastián. Plaza de toros de Illumbe. 22 y 23 de marzo. Dos novilladas semifinal del Concurso Mundial de Novilleros. Un cuarto y un tercio de entrada respectivamente con buen tiempo en plaza cubierta y en festejos televisados en directo. Seis novillos de "Miranda de Pericalvo", muy bien presentados y muy nobles en distintos grados de fuerza salvo el tercero que sacó genio; y otros tantos de Martinez Flamarique (procedencia Algarra salvo el sexto, de origen Sepúlveda), asimismo bien presentados y de juego desigual, destacando por mejores tercero y cuarto; complicados los dos primeros y manejables quinto y sexto. En ambos festejos actuaron seis espadas. Raúl Cano, de Bilbao: Estocada caída, vuelta. Media desprendida, ovación. Javier Valverde, de Salamanca: Estocada baja, oreja. Estocada, oreja. Julién Lescarret, de Burdeos (Francia): Atravesada, pinchazo y estocada, palmas. Estocada, fuerte petición y vuelta. Salvador Vega, de Málaga: Pinchazo y estocada muy contraria, oreja. Estoconazo desprendido, oreja y fuerte petición de otra. César Jimenez, de Madrid: Cuatro pinchazos y estocada, aviso y ovación. Estocada barrenando, y descabello, petición y gran ovación. Arturo Macías, de México: Atravesada y descabello, silencio. Estocada, silencio.

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De más que entretenidos y en gran parte brillantes podemos calificar las dos semifinales del Concurso Mundial de Novilleros celebradas en tercera edición y en el marco ideal de nuevo coso de Illumbe en San Sebastián. Y tan solo lamentar la escasez de público aunque no faltaron los mejores aficionados de ambos lados de la frontera y representantes - no todos - de los medios especializados. No obstante, al ser televisados ambos festejos, los que quisieron pudieron verlo en toda España y el sur de Francia por lo que la repercusión de lo ocurrido fue grande. Los muy bien presentados novillos y su dispar juego - los seis espadas también tuvieron distinta suerte en cada cita - dieron oportunidad de examinar a los contendientes y, desde luego, de sacar primeras conclusiones respecto a su futuro. Los ya consagrados Javier Valverde y Cesar Jimenez ratificaron su máximo rango en el escalafón menor si bien cabe que expresemos algunos matices sobre la labor de ambos en las dos novilladas. Muy sereno e indudablemente capaz Javier Valverde - único que tocó pelo en los dos festejos - se mostró valentísimo en la segunda con el muy complicado de Chopera. Jimenez, por sobrado en demasía y en su intento de hacer una demostración exhaustiva de cuando sabe y puede, se pasó tanto con el buen novillo de Miranda que lo que iba para premio mayor quedó en ovación por pinchar más de la cuenta. Más comedido aunque también sobrado y suficiente en la segunda ocasión, perdió asimismo oreja por necesitar descabellar tras una estocada recetada en dos tiempos que no fue correcta. En cualquier caso, Cesar parece verse ya entre los primeros del escalafón superior pues dado la baja forma de la mayoría de los matadores de la segunda y tercera fila, no sería extraño verle hacer el paseo con "El Juli", Ponce y Tomás a poco que le vaya bien en su inminente alternativa.

Pero la verdad es que estas dos estrellas de la actual novillería parecían no tener contrincante alguno para llevarse de calle el concurso de no ser por las dos soberbias actuaciones que protagonizó el malagueño Salvador Vega. Soberbio en todo: en estilo, valor, temple, maneras y en como resolvió los problemas que le plantearon sus dos novillos. Muy huidizo el de la primera tarde, lo sujetó perfectamente y lo toreó casi a placer con capote y muleta. Y con el excelente de la segunda mejor por que supo estar a la altura de sus muy buenas condiciones, cuajando la gran faena de ambas jornadas. Vega hace y dice el toreo de maravilla. Se acopla a la primera, torea con gusto andaluz, mecido, quebrando con gracia la cintura y jugando con donaire los brazos. Y como además templa, manda y mata con valor e inteligencia, ahí tienen los aficionados un nuevo valor para que anime el cotarro menor haciendo compañía al hijo de Manzanares y al otro que acabamos de ver en Nimes, Fernando Cruz. Y me figuro el cartel: Salvador Vega, José Mari Manzanares y Fernando Cruz. Pues ahí lo tienen.

Los otros concursantes no dieron la talla que esperábamos. El bilbaíno Raúl Cano, correcto y fino con el muy buen primero de "Miranda" pero demasiado sucio por destemplado con el peor novillo de Chopera que no fue tan de carril como el anterior. Habrá que darle más oportunidades. El francés Lescarret, extrañamente atolondrado con el mal novillo del primer día y bien aunque algo por bajo - siempre valiente - del buen tercero de Chopera. Una de cal y otra de arena, pues, para el de Burdeos. Y el mexicano Macías tan entusiasta como torpe. No sabe torear con la muleta, siempre a merced de las reses, aunque sí con el capote que maneja variado, tesonero y valentón. Fue el único que suspendió el examen