FERIA DE LA MAGDALENA EN CASTELLÓN José Antonio del Moral

OREJA IN-EXTREMIS PARA "EL JULI" Y OTRA PARA LA MUY PLASTICA FAENA DE ALFONSO ROMERO

Castellón de la Plana. 6 de marzo de 2002. Quinta de feria. Tarde nublada aunque apacible con más de tres cuartos de entrada. Cinco toros de "Las Ramblas", incluido el sobrero que reemplazó al tercero, devuelto por muy flojo. Demasiado cómodos de cabeza y nobles en distintos grados de fuerza de la que adolecieron en general, destacando por su repetidora franquía el que abrió plaza y por su dulce fijeza el sexto.

Devuelto el quinto por invalido, se corrió otro sobrero de "Fuente Ymbro", con más trapío que los otros que sacó genio y resultó muy molesto para el torero. Paco Ojeda (grana y oro): Dos pinchazos y estocada trasera, ovación. Media atravesada y descabello, ovación. "El Juli" (blanco y plata): Estocada muy trasera, leve petición y ovación. Pinchazo y estocada trasera, aviso y oreja. Alfonso Romero (marfil y oro): Media muy caída, ovación. Pinchazo, caída y descabello, oreja.

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Paco Ojeda quiso mucho y se mostró más confiado que en sus primeras corridas pero de nuevo no pudo redondear la faena ni la tarde triunfal que necesita y busca desesperadamente. Ese éxito que también desea "El Juli" para su compañero al que tanto admira porque, de otra manera, va a resultarle demasiado costoso llevarle por delante en sus corridas. No se agotaron las entradas por completo y, aunque no era jornada festiva, no creo que esta señal negativa de las taquillas le guste a las empresas. Ojeda tuvo un primer toro con un pitón derecho para cantarlo en latín y aunque se centró más seguro de sí mismo de lo que hasta ahora le hemos visto en dos tandas soberbias y empacadas que recordaron al genio de sus mejores años pese a su exagerada manera de abrir el compás, no tuvieron la misma traza cuando se echó la muleta la zurda con el toro ya rajado ni la continuidad que él mismo esperaba al regresar por redondos. Un trincherazo ligado sin enmienda a un derechazo, dos circulares, uno entero y limpio y otro sucio, y el intento frustrado de apurarse quieto en los terrenos más comprometidos, supieron a poco. Y como, encima, falló a espadas, la posible oreja quedó en cortés ovación. Peor con el también peor cuarto, más rajado aún que el anterior porque le huyó desde el mismo comienzo del trasteo, Ojeda vio como se le iba otra tarde de vacío y esta vez ante toda la prensa con las plumas afiladas, pues no en vano fue una gran figura y ello le obliga a serlo de nuevo con todas sus consecuencia o a quitarse por propia dignidad si en lo sucesivo las cosas no le ruedan como deben.

No obstante la más agria que dulce reaparición de Ojeda en Castellón, la mayor decepción del festejo corrió a cargo de un "Juli" que abrió su tarde extrañamente desmotivado, pues se limitó a cubrir el expediente en los tres tercios frente a un animal que él mismo hubiera reventado en otra ocasión. No hubo calor ni color y se le fue la posiblidad de triunfar a golpe cantado como acostumbra. Más empeñoso anduvo "El Juli" con el sobrero de "Fuente Ymbro" aunque sin suerte porque este toro no le dio ninguna facilidad. Imposible ligarle los muletazos, tuvo que perderle pasos entre pases hasta que, muy al final y con el bicho ya agotado, se pegó Julián un arrimón de campeonato que cambió las cosas. Por cierto, con intenciones muy ojedistas al intentar y lograr ligar asilados redondos a sendos de pecho sin mover un músculo, lo que tras matar le valió de una oreja in-extremis y, por tanto, sin demasiada fuerza.

Atolondrado técnicamente aunque con buenas maneras y muy apoyado por un sector del público - imagino que paisanos - con capote y muleta anduvo el murciano Alfonso Romero con el muy débil tercero, desquitándose sobradamente frente al toro más grande y también más suave y fácil del envió con una faena redonda y llena de clásica plasticidad que no acabó de calar del todo en los tendidos porque al torero le faltó alma, fibra y credibilidad. La del intérprete consigo mismo, al parecer más preocupado de su propia estética que de sentir por dentro cuanto hizo. Habrá que ver más y con mayor atención a Romero porque lo merece.