LA RESACA José Antonio del Moral

OTRO PETARDO

La Maestranza tocó fondo de nuevo y no solo en cuanto a la presencia y al juego de la mayoría de las reses que, en increíble saldo, nos sirvieron pese a estar Sevilla rodeada de ganaderías. La imprevisión de la empresa, al respecto, no es admisible dada la impar categoría de la plaza, el muy alto precio de las entradas y el cartel objeto del fiasco. Y otra vez el público aguantando lo que le echen. Y una tarde más sin que los tendidos sepan matizar la actuación de los toreros en función del comportamiento de los toros que tuvieron enfrente. Aceptemos la condescendencia en el trato dado a "Joselito" pese a lo mal que estuvo con la muleta en el primero. Pero en absoluto podemos asumir el desdén y los gritos contra Enrique Ponce, por encima de sus toros en impecable demostración de sitio, seguridad y fácil maestría. Como tampoco el regalo que le hicieron a Dávila Miura por una faena, desde luego meritoria, pero no premiable en una plaza que presume de saber medir a los toreros.

¿ O es que va a ser verdad que a los de la tierra se les mide por otro rasero que a los foráneos ?. Nadie puede poner en duda que Dávila Miura va a salir de esta feria con bastante más fuerza de la poca que tenía y que si el ciclo continúa como va, hasta podría ser declarado triunfador por el Jurado de la Maestranza. Pero que Sevilla no haya valorado como se merecían tres de las cuatro faenas que lleva realizadas "El Juli" y, por muy paisano que sea Dávila, le regalen el trofeo que cortó al primer toro de "Torrestrella" y la orejita de ayer, demuestra que la vara de medir es distinta para unos que para otros aunque, como es lógico, a las máximas estrellas hay que exigirles más que a los que no lo son, aunque no parece mínimamente aceptable que la gran faena de "El Juli" al sexto toro de Victoriano del Río obtuviera el mismo premio que la de Dávila al último de Martín Arranz.