LA RESACA José Antonio del Moral

LA PEOR

Y entre las muchas malas que llevamos, la peor. La plaza de Sevilla se está acercando peligrosamente a la de Madrid y ya solo falta que en La Maestranza surja un tendido del "7" o similar. Motivos está dando la feria de 2002 para que así suceda, aunque mientras la gente siga acudiendo en masa como a Las Ventas, nadie intentará poner remedio. Convertida así la gran fiesta sevillana en lo que desde hace muchos años ocurre en San Isidro - "el éxito del fracaso" - el predominio de lo malo sobre lo bueno terminará por arruinar del todo el equilibrado espíritu de la plaza más prestigiosa del mundo. Bonita sigue como ninguna, pero da pena salir cada tarde con cara de habernos aburrido como ostras, mientras los coches de caballos regresan del ferial y atraviesan el Puente de Triana bajo el siempre maravilloso atardecer que se refleja en el Guadalquivir. La sin par belleza del paisaje no se corresponde en absoluto con lo que tenemos que aguantar en el ruedo maestrante y a precio de oro.

Era, además, la última corrida de la feria con participación de una figura, "El Juli", que no pudo dar un solo pase a su primer toro y no más de tres al siguiente. Rivera Ordóñez, que necesitaba triunfar en Sevilla como remedio imprescindible para intentar un nuevo despegue, vio estrellados su propósito. Y Rafael de Julia que debe haber pasado meses pensando en la suerte que había tenido al poder debutar en Sevilla dentro de cartel lujoso, ya vio que, de lujo, nada.

Lo peor para Sevilla es que con estos cambios a peor ya no quita ni da nada a nadie. "El Juli" seguirá siendo "El Juli" a pesar de lo mucho que le han despreciado. E Igual Enrique Ponce, que lleva doce años viniendo sin suerte ni éxitos y otros tantos en la cumbre del toreo mundial sin el permiso de los "curritos". El año pasado fue el primero sin el viejo Romero, se encapricharon con José Tomás, le regalaron dos puertas del Príncipe y ya ven como ha salido de aquí pese a perdonarle casi todo: muerto en el combate…. Ahora llegaran las corridas "toristas" y a lo mejor embiste un toro, lo torea un modesto, le dan las dos orejas que todavía no se han cortado de una misma res y todos tan contentos. Será un espejismo. No se equivoquen.