LA RESACA José Antonio del Moral
DIFERENCIAS
Qué tuvo que ver el Víctor Puerto de las dos última ferias de San Miguel con el de ayer ?. Solo se pareció a él mismo en su entusiasmo. Me interesa la metamorfosis torera que sufre Puerto cada vez que viene a Sevilla por septiembre y todavía espero explicaciones sobre qué motiva al manchego por simple cambio de fechas en una misma plaza, a la vez que me preocupan la diferencia de sus modales en forma y fondo por lo que supone de inestabilidad de carácter y de falta de personalidad. Algo que le ha venido acompañando desde que apareció en los ruedos y que, de cara a su anunciada encerrona con seis toros en la próxima feria de San Miguel, hace temblar a muchos. Esperemos que cuando llegue la ocasión, Puerto vuelva a ser el gran torero de estas aunque tardías ocasiones. Pero ya que estamos con las diferencias, señalar la que ha experimentado para bien Miguel Abellán quien, junto a Eugenio de Mora, es el valor joven mas en alza de todo el escalafón. Su faena de ayer al tercer "juanpedro" ha sido una de las muy pocas buenas de esta feria y mejor incluso que alguna de las premiadas.
Claro que para diferente, solo que al revés, José Tomás. Viendo al de ayer sin la compañía de la "tomatosis" - los más tres mil que vinieron a verle y a jalearle todo en sus dos actuaciones anteriores se quedaron en sus casas - más pareció un torero corriente e incluso un principiante que una cuajada figura del toreo en trance de nueva expectación. Y es que, pese al lleno, tampoco pareció haberla despertado. De ahí el silencio displicente con que se observó cuanto mal hizo con su primer toro y los olés normalitos que rubricaron el único momento lucido y limpio de su segunda faena hasta que el toro se partió la mano derecha y el torero quebró expeditivo su intención de seguir. Un aviso de lo podría ocurrir en Madrid si las cosas le funcionan igual que aquí. El silencio también le acompañó en su despedida de la plaza y de su feria sevillana, en nada parecida a la del año anterior. La tantas veces mencionada diferencia entre José Tomás y sus colegas, la marcó él mismo con respecto al torero que fue hace ya más de tres años, digan lo que digan los que continúan empeñados en sostener su fama. ¿ No lo vieron por la televisión que esta vez no tuvo más remedio que aceptar ?. Qué penita y qué dolor…