La actualidad taurina en España José Antonio del Moral
JUAN JOSÉ PADILLA, "EL JULI", VICTOR PUERTO Y "EL CALIFA", TRIUNFADORES DE UNAS FALLAS CON MUCHO PÚBLICO Y TOROS DESAPROVECHADOS
Julián López "El Juli", aun sin dar el campanazo, llenó y triunfó en sus dos corridas, salió a hombros en una y cubrió con aprobado alto la primera gran feria de la temporada. Bien es cierto que tres de los cuatro toros que le correspondieron le ofrecieron posibilidades para conseguir el éxito pero ni él ni, sobre todo Enrique Ponce - el ciclo se basaba en ambos - tuvieron la suerte de encontrarse con los muchos toros buenos que se han corrido en Valencia. Entre los más favorecidos, destacan Víctor Puerto que se llevó dos de la maravillosa corrida de "Torrestrella" y les cortó tres orejas aunque anduvo por bajo de la extraordinaria calidad del llamado "Malasuerte", un toro que de haberles correspondido a Ponce o a "Juli" habría sido
premiado con la vuelta al ruedo o quizá indultado. Otro de los beneficiados fue "El Califa" en la corrida de Santiago Domecq. La nueva estrella de Valencia añadió a su fortuna unas dosis de valor espeluznante, sobre todo con el quinto de la tarde por su endiablada casta y movilidad. "El Califa" salió vivo del trance por milagro y aunque su espeluznante faena puso de acuerdo a todo el mundo por emocionante no llegó a dominar la fiereza del animal. Pero hubo más toros de puerta grande que, desgraciadamente, se fueron con las orejas puestas. Los dos únicos que embistieron con bravura y nobleza de Juan Pedro Domecq y que desperdició por incapaz un patético Ortega Cano y el tercero de "El Niño de la Capea" que pinchó tras buena aunque no enorme faena Vicente Barrera en la última corrida del ciclo. También perdió la salida a hombros el jerezano Juan José Padilla por no matar bien al segundo toro de la corrida de Pablo Romero al que lanceó, banderilleó y muleteó por lo clásico con inusitada brillantez. Y entre los salvados por los pelos, José Luis Moreno que le cortó una oreja a uno de los nobles toros de Guardiola, quedando a las puertas del éxito menor el valiente y torpón Miguel Abellán, el aguerrido Raúl Blázquez y "Finito de Córdoba" que parece definitivamente refugiado en una fácil técnica que si bien le ayuda resolver los problemas sin necesidad de entregarse, resta enjundia a su precioso toreo.
Aparte Enrique Ponce, que lleva dos años seguidos sin tocar pelo en su tierra y que además de no haber tenido ni un toro potable sufre de la enemiga del público porque su apoderado es parte de la empresa y muchos creen maliciosamente que se está llevando un dineral de las taquillas, de estas Fallas del 2001 han salido muy "tocados" el ya mencionado Ortega Cano, el mexicano "Zotoluco" - por el momento en nada acoplado a la embestida del toro español -, "El Cordobés" - triste y sin sitio", Manuel Caballero - sin suerte y extrañamente cauto -, Rivera Ordóñez - en cada feria resulta más incompresible su contratación -, el francés "Juan Bautista" - pareció estar de vuelta cuando todavía no ha "roto" como matador - y "Espartaco" a quien da pena ver tan a merced de los toros pues continúa sin facultades pese a su mejor aspecto físico respecto a los dos años pasados.
Y de los novilleros solamente destacó el madrileño César Jimenez que al menos parece querer ser torero con todas sus consecuencias y que vino protegido por el ganadero Victorino Martín quien llegó a Valencia armando un lío tremendo a cuenta de la multa de dos millones de pesetas que fue impuesta y acaban de ratificar los tribunales por dos toros "arreglados" hace cinco años. "Victorino", siempre proclive a burlarse de sus compañeros cuando padecen la misma situación, ha dicho que si el gobierno regional no le paga la multa no lidiará en esta plaza y que de ahora en adelante se llevará sus corridas cuando los veterinarios de cualquier plaza intenten analizar las astas de sus toros. La desfachatez del famoso ganadero no tiene parangón.