FERIA DE SEVILLA José Antonio del Moral

POLÉMICA PERO NO DEFINITIVA

Muchos de los que viven la feria taurina de Sevilla con intensidad suelen padecer un espejismo que les hace creer que la temporada se abre y se cierra en el ciclo de la Maestranza. Otro tanto o más sucede en San Isidro y cada año asistimos a las correspondientes proclamaciones oficiosas u oficiales en un lo dijo Blas, punto redondo que solo convence a los jurados de los muchos premios que otorgan los mismos perros con distintos collares. Bien decía hace pocos días "El Juli" por la radio que aquí no se define nada; que hay que esperar a octubre para dictar sentencia y que es entonces cuando cada cual queda en el lugar que se ha ganado.

La feria de este año ha sido polémica y por ello interesante pero en absoluto definitiva. Tomando el toro por los cuernos, digamos en primer lugar que ninguna de las mejores reses que han saltado a cuentagotas han sido aprovechadas por completo. Otra cosa es que se hayan celebrado según los autores. Con añoranza las de "Espartaco" el Domingo de Resurrección; con discutido o rendido apasionamiento las únicas limpias que logró José Tomás ese día con el segundo toro de "Torrealta" y en su primer "juanpedrito"; con alegría las dos de Ortega Cano que le ha venido Dios a ver con otro nobilísimo toro de este mismo hierro y con el único bueno - excelente - de José Luis Marca; con disfrutada satisfacción que supo a poco la de Finito de Córdoba frente al más completo de Victoriano del Río; con sorpresa agradable la de "El Cid" en el toro de "El Pilar"; con pena la de "Joselito" en su versión minimalista frente al cuarto de Cuvillo; con lamentos porque no acabó de ser quien debería, Morante de la Puebla; sin convencer por completo Víctor Puerto con el muy encastado "Torrestrella" de su primera tarde; con esperanzador notable Eugenio de Mora aún sin demasiada suerte, mientras suspendía Dávila Miura con los de Guardiola; y con irritado convencimiento las de Pepín Liria en la corrida de Cebada cuando le negaron la salida a hombros por la misma puerta que le abrieron sin pegas a José Tomás dos veces seguidas. Triunfador absoluto, por ello, el de Galapagar que ha vencido por su entrega suicida - no por su mejor toreo que aún no han visto en Sevilla - mientras "El Juli" iba ganando progresivamente su más difícil cumbre, muy por encima de sus toros, del mal tiempo y hasta del público.