SEXTA DE FALLAS José Antonio del Moral

A HOMROS UN "CALIFA" HEROICO Y UN "JULI" HABILIDOSO Y ESPECTACULAR

Valencia, sexta corrida de fallas. Tarde fresca con rachitas de viento y lleno total. Siete toros de Santiago Domecq, incluido el sobrero que sustituyó al segundo, devuelto por flojo, desiguales de presentación y, sobre todo, de juego. Manuel Caballero (marino y oro): Pinchazo hondo tendido y dos descabellos, silencio. Dos pinchazos, estocada y seis descabellos, silencio. José Pacheco "El Califa" ( verde botella y oro): Estocada de entrega caída, oreja. Pinchazo y estoconazo desprendido, oreja. "El Juli" ( amapola y oro): Buena estocadaa, oreja. Gran estocada, oreja. "El Califa" y "El Juli" salieron a hombros.

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Por fin un buen espectáculo, con variedad, competencia, emoción y toreo de distinto pelaje y metraje que entusiasmó a los espectadores y que en la lidia de cuatro de los seis toros nos devolvió el interés, la ilusión y la esperanza. La plaza aguardaba con verdadera pasión cómo "El Califa", torero de la tierra, afrontaría su única comparecencia junto a un "Juli" obligado a salir por la puerta grande tras su limitado éxito del día anterior y a fe que nadie quedó defraudado por el diestro local sino, muy al contrario, todos salieron orgullosos por cuanto hizo el diestro de Xátiva. Con dos toros de distinta condición salió a por todas y aunque con el capote en los recibos se le vio a merced de sus enemigos por empeñarse en lancear demasiado cerrado en tablas, con la muleta llevó a cabo dos trasteos en consonancia a sus posibilidades. Sosiego y honda largura en los naturales con el segundo, tan encastado como noble por el pitón izquierdo, y guerra total con el quinto, un toro con más genio que casta y con un lado izquierdo solamente posible a cambio de jugarse cornada. No se produjo el accidente por puro milagro de la Providencia. Y es que "El Califa" se jugó la vida en cada cite, en cada embroque y en cada pase en medio de un clima dramático que desembocó gesta heroica digna de ser recordada. Completamente entregado y todo lo tranquilo que se podía estar ante un animal tan difícil por entero, agresivo y cambiante, logró muletazos inverosímiles porque de entrada parecían imposibles y a la postre los consiguió, incluso ligados en tandas angustiosas y, a veces, limpias. Faena más de emoción ilimitada que de arte recreado, con todo el mundo asustado menos el torero. De haber matado a la primera "El Califa" habría cortado las dos orejas de este toro, pero logró una que sumada a la anterior le permitió salir a hombros en compañía de "El Juli", ayer empeñado en conseguirlo como fuera. Julián dos toros bastante mejores que los de anteayer y, aunque sus faenas de muleta no fueron nada del otro mundo, con el capote, banderillas y, sobre todo, con las dos mejores estocadas de la feria hasta ahora, se llevó un trofeo de cada toro. Lo más admirable de "El Juli" fue su impresionante reacción después de la espeluznante faena de "El Califa". Muy buenos lances a la verónica en el recibo y, con toda la plaza en pié, un quite por "lopecinas" en el que casi le arrolla el toro. Y aunque la faena la empezó sin acoplarse, poco a poco fue metiendo al toro y al público en la canasta hasta desbordar a los incrédulos que pensaban no iba a ser capaz de redondear su tarde.

Los dos toros de Caballero, uno por débil y otro por complicado, no le ofrecieron opción de triunfo, pero tampoco vimos al torero de Albacete tan seguro y poderoso como acostumbra.