SÉPTIMA DE LA MAGDALENA EN CASTELLÓN José Antonio del Moral

EXCELENTE FAENA Y OREJA PARA "JUAN BAUTISTA" CON EL ÚNICO BUEN TORO DE CUADRI E INOPORTUNO PETARDO DE "EL CALIFA"

Castellón de la Plana. Tarde primaveral y tres cuartos de entrada. Seis toros de herederos de Celestino Cuadri, bien presentados aunque excesivamente gordos. Casi todos mansearon viniéndose muy abajo en la muleta salvo el tercero, muy díscolo, y el quinto que desarrolló peligro. Salvó el honor de la ganadería el bravo y muy noble sexto. Luis Francisco Esplá (fuscia y oro): Estocada baja a toro arrancado, división al saludar. Sartenazo alevoso, pitos. José Pacheco "El Califa" (marino y oro): Dos pinchazos y estocada caída, palmas. Dos pinchazos, media y dos descabello, leve división. Juan Bautista Jalabert (malva y oro): Tres pinchazos, media y descabello, silencio. Pinchazo y estocada, oreja.

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A Juan Bautista le han debido estimular sus gentes tras su mala tarde de Fallas porque en Castellón volvió a ser ese torero calmoso, templado, sereno y hasta artista que tantas esperanzas nos hizo concebir cuando le vimos debutar en Madrid y en determinadas corridas después de tomar la alternativa. Incluso con uno de los peores toros de Cuadri, el tercero, anduvo con segura dignidad, sin perder nunca el sosiego ni el compás. Solamente con la espada evidenció ciertas precauciones, explicables por la evidente maldad del animal. Pero con el sexto, el único bravo y noble de la pésima corrida del hierro onnubense y cuando la tarde estaba prácticamente hundida, Juan Bautista se destapó en gran torero y cuajó una de las mejores faenas de esta feria. Desde luego la más redonda que yo le he visto desde que es matador de toros. Temple, intensidad y regusto. Estupendos redondos ligados a largos de pecho. Naturales de progresivo ajuste, templanza y largura. Circulares limpios. Perfumados remates y majestuosos ayudados por alto y por bajo. De no haber pinchado antes de agarrar la estocada, seguro que le hubieran pedido la segunda oreja y a lo mejor la habría conseguido. Sea como fuere, fue el único triunfador de una corrida tan llena de expectación como de morbo por los toros que se lidiaban - habitualmente triunfantes en esta misma plaza - y por la presencia en el cartel de "El Califa", reciente triunfador en las Fallas y objeto de la polémica a cuenta de la grave decisión que acaba de tomar al negarse a torear las tres corridas que le ofrecían en San Isidro, esgrimiendo un falso veto que, según su apoderado, le ha puesto Enrique Ponce en la corrida de Dolores Aguirre que va a matar el de Chiva en San Isidro y por los bajos honorarios que le ofrecían los Lozano. Casi toda la crítica valenciana, parte de la nacional y no pocos partidarios del torero estaban esperando un triunfo de "El Califa" en Castellón para acusar a Ponce del fiasco pero, lo que son las cosas de la Fiesta, el propio torero de Xátiva demostró con capote, muleta y espada hasta donde podía llegar el grado de ridiculez de un montaje propagandístico que, a la postre, va a perjudicar al supuesto vetado más de lo que él mismo cree. Con un toro posible a menos por el lado izquierdo y con otro endemoniadamente difícil, "El Califa" dio un recital de inseguridad e incompetencia profesional que incluso le llevó al aperreamiento cada vez que intentó torear al quinto "cuadri". Fatal con el capote, inseguro y a merced de los toros con la muleta y horrible con la espada. Un desastre que le deja bajo mínimos en el momento más inoportuno. ¿Y ahora qué?. Pues ahora llegará la feria de Sevilla donde no torea, la de San Isidro a donde no ha querido ir porque le han hecho creer que es "Guerrita" y a esperar otra oportunidad, cuando lo que tenía que hacer es torear allí en donde se le llamen, intentar triunfar si puede en todas partes e ir haciendo camino y cartel sin poner tantas pegas ni presumir de que los grandes no le quieren. Mal asunto y lo sentimos.

Luis Francisco Esplá salió por delante para hacer sus cosas como pudo - parece que ahora no puede llevarlas a cabo con la desenvoltura coreográfica que le hizo famoso y menos con sus dos toros - y salió de Castellón con mucha más pena que gloria.