FERIA DE SEVILLA José Antonio del Moral
DECEPCIONÓ "EL JULI" Y MÁS SUS MODESTOS COMPARSAS
CON UNA CORRIDA MUY JUSTA Y NOBLE DE "ZALDUENDO"
Sevilla. Plaza de la Real Maestranza. Tarde agradable y lleno total. Seis toros de "Zalduendo", terciados en tres y tres respecto a su cuajo, con cara y nobles en distintos grados de fuerza y de casta. Sobresalieron por su gran clase el segundo y, en lo peor, el tercero que duró poco en la muleta, el cuarto por rajado y el quinto por incierto. Juan Mora (negro y oro): Estocada, palmas. Tres pinchazos y sartenazo, silencio. "Pedrito de Portugal" (granate y oro): Estocada trasera caída, silencio. Estocada atravesada y descabello, silencio. "El Juli" (grana y oro): Buena estocada y seis descabellos, ovación. Tres pinchazos y dos descabellos, silencio.
-------------------------------------------------------------------------------------------------------Cuando salieron los carteles de la feria de Sevilla fue muy criticada la pobre compañía que buscó "El Juli" para su primera actuación. El previsto lleno, por ser jueves de farolillos, no servía de pretexto para que sus nuevos administradores presumieran de su fuerza taquillera y a todos nos habría parecido mejor verle acompañado por otras dos figuras. Tal y como quedó la cosa, ni Juan Mora ni "Pedrito de Portugal" podían competir con el joven fenómeno, lo que ocurrió como estaba previsto con la desgracia añadida de que los dos mejores toros se los llevaron estos y los de "El Juli", aún también nobles, no trasmitieron suficiente emoción en sus faenas de muleta. La del tercero, con el que Julián bulló brillantemente en el recibo, en un quite y en sus pares de banderillas, se vino pronto abajo tras iniciarla bien y la algarabía que había provocado en los dos primeros tercios quedó aplazada hasta la salida del sexto. Sin fuerza este último, nada pudo hacer Julián con capote y banderillas, que no quiso poner, y aunque el toro se fue arriba en el tercio definitivo, "El Juli" no alcanzó el grado que la gente esperaba aunque sí hilvanar algunas tandas de naturales con limpia factura que apenas tuvieron eco en los circunspectos tendidos de sombra, definitivamente silentes cuando la estrella falló a espadas. Además, el ambiente fue de espera mientras actuaron Mora y el portugués, lo que en el fondo les vino hasta bien porque ambos dejaron escapar a sus respectivos oponentes sin las orejas que llevaban cortadas desde que salieron por los chiqueros. Los dos de Mora con algún defecto de poca monta - el primero noble sin romper por las destemplanzas de su lidiador y el también noble cuarto por huidizo -, y el extraordinario primero de "Pedrito", de claro triunfo. No quiero entrar en detalles sobre el cómo y el por qué desaprovecharon ambos la ocasión, pero sí comentar que si en vez de ellos hubieran toreado Morante, Ponce o Caballero, el baño que le podrían haber pegado a "El Juli" hubiera sido oceánico. Librado de este disgusto, no debió ser menor el verse privado del incondicional apoyo del público - ayer le esperó como siempre en Sevilla a las figuras - que si bien aplaudió cuando "El Juli" dio motivos para ello, no perdonó sus fallos. En cualquier caso, le aguarda la corrida siguiente en la que tendrá que echar toda la carne en el asador. Ojalá que sea para bien.