LA RESACA José Antonio del Moral

LA MEJOR FAENA Y LA MÁS DIFÍCIL, SIN PREMIO

Fin de semana, petardo de Curro y los "sabios" de Madrid en la plaza, ya se sabe:

ambiente enrarecido y escaso aprecio por lo bueno - poco o mucho - que suceda en la corrida. Y para colmo, un debut ganadero sin suerte en correspondencia al acostumbrado fiasco que acompaña a los toreros que se dedican a criar reses bravas y más a los salmantinos cuando lidian en La Maestranza. Romero volvió a la "carnicería" en varas y sus fieles a la pasiva y tolerante contemplación de otra masacre más, antes de que se remediara el incómodo espectáculo, tal y como ha venido sucediendo en esta feria de mal ganado y éxitos toreros a cuentagotas por jornada. Así las cosas, al toro más peligroso de lo que le pareció a unos cuantos, Enrique Ponce le extrajo la faena más difícil de la feria. Lo siento por los que no supieron apreciarla en la medida de su frío valor, seguridad técnica y absoluto control. Un magistral e inverosímil trasteo de muleta ensuciado por un grito sin acento andaluz - "!que no Ponce, que no¡" - al que la mayoría contradijo con cerrada aunque insuficiente ovación. Se confirmó, pues, el sino de Ponce en Sevilla. En diez años de fiel comparecencia, todavía no le ha salido un gran toro, ni siquiera las pocas veces que ha triunfado aquí, incluidos los de su salida por la Puerta del Príncipe del año pasado. Le queda la corrida de mañana y ya veremos como salen los "jandillas".

Menos mal que el honor ganadero de Capea se salvó "in-extremis" con un sexto toro que, también por fortuna, le correspondió al que más falta le hacía: "Finito de Córdoba". Pero su gran faena, en mi opinión la mejor de esta feria hasta el momento, tampoco fue premiada como mereció. "Finito" confirmó la recuperación del sitio perdido lo que, añadido a su natural porte y a un mayor sentido del temple - toreó más despacio que nunca y ligó las tandas con perfumada y larga intensidad - le ayudará a ocupar el puesto que nunca debió perder. La presencia de las cámaras de televisión - no me explico por qué las rechazan las figuras ausentes - le valió a "Finito" más que la oreja que apenas se pidió. Con la décima parte de lo que hizo el de Córdoba a ese mismo toro y aún descabellando más veces, a Romero le habrían dado dos. Así está esto.