LA RESACA José Antonio del Moral

LA LIDIA DE "CARACOLA"

La lidia que dieron Manuel Caballero y su gran peón José Antonio Carretero al quinto toro de "Torrestrella" llamado "Caracola" fue la resaca que nos quedó de la sexta corrida de la feria por la lección que, salvando las distancias, ofrecieron ambos y que recordaremos mucho tiempo. En cuanto vi aparecer por la puerta de chiqueros a "Caracola", me acordé de otro toro famoso de don Alvaro Domecq: "Buenasuerte". Igual que éste, pese a sus escasos 493 kilos, también "Caracola" fue un toro con gran trapío, de pelo "burraco", muy parecido de hechuras y de comportamiento al toro que consagró a "Paquirri" como máxima figura de su tiempo en la plaza de Las Ventas el año 1979. Aparte que aquella corrida de Madrid fue en conjunto mejor que la de anteayer, aunque también fiera, los lances de recibo de Caballero fueron por sí mismos una demostración de poderío incuestionable, su poner de largo al toro para el primer puyazo, un detalle de grandioso aficionado - lástima que fallara el picador - y su atención para que se dosificara el castigo en los dos puyazos que siguieron, la evidencia de su cabeza despejada. Pero aún no había quedado el toro fácil ni definido cuando al llevarse el toro José Antonio Carretero hacia los medios, bien pudimos apreciar que fue acosado y cuando luego intervino el matador para lucirse después del segundo encuentro, todavía protestó el animal en su capote. En banderillas, el toro esperó mucho para acometer veloz después, encontrando siempre la templada y sobria brega de Carretero, portentoso en cada lance para colocar al bicho, cuestión en la que el peón puso todo de su parte para que "Caracola" alargara más su viaje y fijara mejor su embestida violenta. En el postrer acto, el inicio de faena de Caballero - valor de guerrero, rotunda firmeza y temple de acero - con cuatro doblones, tres redondos, largo de pecho y el cambio de mano para recrear un primer natural de soberbio trazo, dieron paso al sometimiento definitivo del animal que rompió a bueno gracias a todo lo que le acababan de hacer. De la parte lucida de esta faena ya se ha escrito aquí y muy bien. Yo he preferido centrarme en los planteamientos preliminares de una lidia paradigmática y ejemplar que servirá de mucho a los que vengan.