LA ACTUALIDAD TAURINA EN ESPAÑA José Antonio del Moral
SEBASTIAN CASTELLA, TRIUNFADOR DEL III ENCUENTRO MUNDIAL DE NOVILLEROS.- LAS AUTORIDADES NO DEJARON DEBUTAR CON CABALLOS AL NIETO DE CESAR GIRON POR NO HABER MATADO LAS DIEZ BECERRADAS PRECEPTIVAS EN ANDALUCÍA.- EL "FAROL" DE "JOSELITO" Y DE JOSÉ TOMÁS AL DESCUBIERTO.
Sebastián Castella, natural de Beziers, de padre francés y madre polaca, fue el gran triunfador del III Encuentro Mundial de Novilleros. Castella impresionó en su primera actuación, pinchó la segunda por lo que perdió las orejas que tenía ganadas y cortó tres en la final, certificando cuanto de bueno había mostrado, por lo que sale catapultado a lo más alto del actualmente yermo escalafón novilleril. Castella, pese a su ascendencia, habla con acento andaluz y torea con estilo meridional que apoya en sobradas condiciones de valor y cabeza, ambas imprescindibles para ser "gente" en el toreo. Un caso parecido al de otro francés, ya matador, que este año acaba de irrumpir en el escalafón superior con notable desparpajo, Juan Bautista Jalabert. Está muy bien eso de que triunfen con fuerza dos franceses por lo que supone de universalización para la tauromaquia, siempre necesitada de nuevos valores vengan de donde vengan. Lo digo para reafirmar la inexorable bondad de las leyes que favorecen la oferta y la demanda por encima de cualquier otra cuestión. Deberían regir con respecto los participantes de todos los espectáculos, incluido el de las corridas de toros. Y es que en el arte no deberían contar los nacionalismos. Cuando se aplican baja el interés de los espectadores, se desvirtúa la función y pierde hasta el apuntador. En la Fiesta nunca hubo fronteras y bastó que un torero se arrimara de verdad para identificarle, fuera europeo, americano o de la Conchinchina. Las rigideces normativas van en detrimento de la libertad de expresión y más aún el intervencionismo exagerado de las autoridades. Algo que precisamente y, salvo en las plazas de Francia, supone una verdadera lacra para el devenir de la Fiesta.
Y puestos a dar noticia de la aparición de nuevos valores, con ascendencia venezolana, gala y española se habla mucho estos días de otra novedad ilusonante que ha sido la más reciente víctima de las intromisiones oficiales que acabo de criticar. Nieto del gran torero César Girón, biznieto por parte de madre del famoso fabricante de licores francés ya fallecido, Paul Ricard, e hijo del rejonedor Antonio Ignacio Vargas; nacido en Sevilla y con 16 años, el muy joven César Girón ( II ) - así se anunciará en los carteles - iba a debutar con picadores el pasado domingo en Gilena y las autoridades andaluzas se lo prohibieron por no haber actuado en un mínimo de diez becerradas, que el reglamento taurino de la Junta de Andalucía exige como mínimo para acceder formalmente a la categoría de novillero. Sobrado de oficio y muy toreado, los aficionados que le vieron debutar hace un mes en el transcurso de un festival, no paraban de elogiar sus excepcionales cualidades. La expectación estaba, pues, servida pero la bobada reglamentarista nos dejó con las ganas de comprobar sus méritos. En cuanto lo hagamos les tendremos informados.
Y otro capítulo más del misterioso afaire Martín Arranz y sus dos toreros contra las televisiones. La oferta que le hizo la empresa de Madrid para que Joselito y José Tomás pudieran actuar en Las Ventas sin las cámaras de televisión, inmediatamente después de la feria de San Isidro y ante las corridas duras que pedían, fue rechazada por el polémico apoderado quien, en una tumultuosa conferencia de prensa, adujo la contratación ya cerrada de ambos toreros para las dos fechas propuestas en otras tantas plazas y un sinfín de argumentos demagógicos en torno al radical inconveniente que les supone no haber sido consultados sobre los derechos de imagen antes de que la empresa firmara cualquier contrato con una cadena de televisión. Las corridas de San Isidro y las tres extraordinarias de la Comunidad, de la Prensa y de la Beneficencia vienen televisándose en su totalidad desde hace muchos años, incluidos los triunfos de ambos espadas, por lo que sus argumentos de ahora son ridículos. Pegas y más pegas para, en definitiva, no comparecer en Madrid, ni en Sevilla, ni en Valencia, ni en Pamplona ni en ninguna otra plaza en las que suelen lidiarse reses intactas, a las que por lo visto no quieren enfrentarse bajo ningún concepto. Luego se hartarán de matar corridas más o menos "arregladas" en donde haya coladero y dirán que con la "pureza" de ellos no torea nadie. Una milonga que ya no cuela por mucho ruido que pretendan hacer. ¿ Serán capaces de mantener este "farol" en las próximas temporadas?.