LOS TOROS EN INVIERNO José Antonio del Moral
LAS EMPRESAS TEMEN QUE LOS GRANDES PIDAN MÁS DINERO
Asumido el millón de pesetas más por cada corrida de toros de primera y otro de aumento en gastos generales por festejo, el empresariado taurino teme que "El Juli" y otras grandes figuras pretendan subir sus ya muy altos honorarios aunque, por el momento, los apoderados no lo han pedido al anotar las fechas de sus actuaciones para el 2001. De confirmarse tal intento, la próxima temporada se contempla por muchos organizadores como ruinosa. Sobre todo por los que, salvo excepciones, gestionan plazas de propiedad pública una vez aceptados los duros pliegos de condiciones que imponen casi todos los arrendamientos: depósito previo, aumento de festejos, congelación práctica de los precios de las entradas y un canon más que considerable por cada temporada. Muchos empresarios han cosechado pérdidas en no pocas ferias de la pasada temporada y solo los grandes abonos, nutridos en gran medida de carteles baratos, han resultado rentables aunque los festejos de lujo, con tres espadas de primera y una corrida de toros cara, sólo cubren gastos o incluso arrojan déficit. Ahí está, como ejemplo más grave, la corrida que se organizó en Bilbao para conmemorar el 700 aniversario de la fundación de la ciudad con Ponce, Tomás y "El Juli" en la que se perdieron 4 millones de pesetas pese al lleno. Es cierto que algunas empresas ganaron dinero el año pasado porque televisaron sus ferias, pero tampoco la televisión podría compensar el gasto que supondría el aumento de honorarios de las grandes figuras. Y es que, si "El Juli" subiera, también intentarían subir los que le siguen en tirón, empezando por Enrique Ponce y siguiendo por José Tomás quien, por cierto, aún no ha decidido si se dejará televisar. Con respecto a esto último, las empresas preferirían que Tomás siguiera negándose porque ya se ha visto que su presencia no es imprescindible y, de aceptar ser televisado, sería a costa de muy caros derechos de imagen. Alguien ha hecho correr el rumor de que algunas cadenas de televisión están ofreciendo el oro y el moro a Tomás para que se deje televisar. No podría ser a cuenta de las empresas y, desde luego, tampoco a cargo total de los canales porque solo sería factible con publicidad a mansalva. Pero todos sabemos que las marcas no quieren aparecer junto a los toros y que la experiencia que sufrieron "Antena 3" y "Tele 5" cuando se hartaron de televisar corridas resultó calamitosa por todos los conceptos.
Las plazas no cuentan con más asientos de los que tienen y los precios de las entradas son inasequibles para la mayoría de los ciudadanos. Y como los carteles cerrados con máxima categoría sólo podrían organizarse en positivo aumentando el coste de las entradas con respecto al de los medianos, es muy difícil resolver el problema. En cualquier caso, a la mayoría de los aficionados les sigue pareciendo insólito tener que pagar en taquilla la misma cantidad por ver una corrida de gran fuste que por otras con un torero de la segunda fila y dos espadas de relleno, en le mejor de los casos. Una estrategia que ha dado pingües beneficios pero que cada año será más difícil de sostener porque, salvo en la feria de San Isidro, la gente está harta de abonos sin apenas corridas atractivas. Concretamente en Sevilla se comenta que en la próxima feria de abril la mayoría de los carteles no serán redondos. ¿ Se atreverán anunciar para el Domingo de Resurrección de Sevilla a Ortega Cano y la alternativa de García Corona mas un añadido postinero para que no se diga ?. Dirán de todo y más de un abonado venderá ese día su entrada y las de los festejos parecidos, aunque sea a su precio. Sobre todo si puede verlos en su casa por la tele.