Toros 2000. DIARIO DE FALLAS.1 José Antonio del Moral
MIGUEL ABELLÁN, ÚNICO TRIUNFADOR EN LA PRIMERA PARTE DE LAS FALLAS
EL HERVOR DE LA CAZUELA
10 de marzo.- Antes y después del aperitivo taurino de estas Fallas - excelentes por bravos, encastados y nobles los erales santacolomeños de "La Quinta" que desaprovecharon dos alumnos de la Scola de Valencia y un francés de Nimes - la cazuela del toreo hervía por la polémica que acababa de protagonizar el escandaloso y decrépito apoderado de José Tomás y de "Joselito", atónitos ambos en una foto publicada en "ABC" al contemplar cómo su mentor se quitaba a sí mismo la razón en la grosera rueda de prensa que les puso a todo el mundo en contra. En esas estábamos cuando llegó la noticia de que Curro Romero no acudiría su cita fallera del sábado 18 - con Morante y Juan Bautista en el cartel -, por cierto la corrida con menos fuerza taquillera entre las cuatro más importantes del ciclo. ¿Sustituto?. "Que llamen a "El Juli" para que vean que no hemos querido quitarle". Pero los "julianes" se descolgaron pidiendo 30 millones y los gestores de la plaza dijeron que o los 25 de año pasado o nada pese a que el deseo de una parte de la propia empresa, presionada por el un falsario y prepotente comentarista de televisión, inducían a la desesperada para que el "niño" actuara con el fin de quitar a Enrique Ponce su mando sobre la plaza en que reina desde hace ocho años.
DECEPCIONÓ CASTELLA
11 de marzo.- Abandonamos la plaza con esa decepción tópica y típica de las tardes en que uno espera mucho y apenas recuerdas nada. Para empezar, una novillada muy cuajada de la misma ganadería del día anterior que dio mal juego en general porque ni la mucha nobleza del tercer novillo compensó el complicado juego de los restantes.
Y para ampliar la decepción, el debut sin resultados esperanzadores de los tres aspirantes. Uno de ellos, el ya afamado Sebastián Castella quien, tras su triunfo en el III Encuentro Mundial en el coso donostiarra de Illumbe, llegó a Valencia en plan figura y salió frenado de esta primera cita con importancia y trascendencia de la temporada. Lo mejor que podemos decir de él es que habrá que volverlo a ver con ganado más propicio ya que con el complicado no pasó de discreto. Naturalidad, frialdad, disposición media y nada de arrollar, como si ya estuviera rico. Castella no rompió ningún molde ni le adivinamos personalidad acusada en su hacer. Y aunque reaccionó con serenidad después de cogerle el quinto novillo, sus intentos posteriores fueron tan breves como inocuos. Han sido tantas las maravillas que habíamos leído y oído sobre sus actuaciones más recientes, que en Valencia sentimos lo mismo que después de ver una de esas películas simplemente discretas a las que la crítica dedica elogios encendidos que luego no se corresponden con la realidad. Antes que Castella actuó el albaceteño Antón Cortés sin mostrar mayores acentos que el afectado pellizco de los que pretenden torear fieles a una gitanería lights, y después al debutante con caballos Miguel Puente que si bien templó con la muleta al único novillo claro del envío sevillano - con la espada es una calamidad - al sexto, un toro con problemas, no lo quiso ni ver por verde y más cauto de la cuenta.
OTRA GRAN NOVILLADA DESPERDICIADA.
12 de marzo. Más público en la plaza que nunca, pero los resultados novilleriles de esta feria, desgraciadamente negativos, se confirmaron en la novillada de Fuente Ymbro (puro "Jandilla"). A su buena presencia añadió nobleza y casta a raudales, denominador común de un lote que puso en evidencia a la terna de actuantes. "El Fandi", líder del escalafón en 1999, se mostró pletórico en banderillas pero su destemplanza con capote, muleta y espada reventaron su obligado triunfo. La dramática cogida que le propinó el quinto tapó la desigual y torpe labor de "El Fandi". Incluso muchos le pidieron la oreja, pero la nueva presidenta de la plaza se negó a otorgarla, sobre todo por su fallo a espadas. En cuanto al sevillano Rafael Ronquillo y al valenciano Joaquín Mompó, mejor no entrar en detalles. Sus respectivos mentores deberían aconsejarles que se dedicaran a otra cosa.
PETARDO INVERNAL
13 de marzo. Tras un mes de verano adelantado, regresamos al repentino e inoportuno invierno en una tarde llena de malos presagios. Frío, viento, toros en su mayoría peligrosos de Fermín Bohórquez y una de esas ternas regionales con las que las empresas de casi todas las ferias capitalinas de provincia contentan cada año a los paisanos que más lata dan para figurar en sus carteles. El padecimiento más tolerable corrió a cargo de Victor Manuel Blázquez por bullidor y valentón. El más desesperante lo protagonizó Angel de la Rosa con los dos toros más posibles, a los que dejó escapar por falta de técnica y de acople, sobre todo el segundo, bravo, repetidor e imponente. Un toro de "cortijo" que sepultó a su matador bajo la más profunda insuficiencia. Y el padecimiento más terrible fue el que nos hizo pasar un tal Javier Rodríguez quien, a sus nulas condiciones toreras se añadió un lote criminal. Corrida, pues, para olvidar, y sin remedio para el futuro de sus malos actores quienes, no obstante, volverán a intentarlo en julio si otra vez les dejan. Esperemos que no lo consigan.
IMPONENTES "CUADRIS" Y "EL CALIFA" AL BORDE DEL TRIUNFO.
14 de marzo. Imponente corrida de Cuadri y tarde en calma. Salvo el primer toro, que tuvo una brillante salida y enseguida desarrolló peligro, los demás se dejaron torear en distintos grados de movilidad, fuerza y casta. Una corrida que en manos más expertas hubiera roto a mejor de lo que pareció en las manos de tres toreros tenidos por gladiadores. Segundo y quinto, de triunfo grande y claro. Juan José Padilla, sobrado y espectacular con capote y banderillas, provocó las mayores ovaciones del festejo pero después no anduvo a la misma altura con la muleta. Sobre todo en su labor frente al cuarto en la que sobresalieron los efectismos de cara a la galería que nadie tragó. Al contrario que "El Califa" quien con el mejor lote del envío destacó por su impresionante quietud y valor sin tacha en sus dos faenas, perdiendo una oreja en cada toro por su garrafal manejo de la espada y, por ello, la salida a hombros que tanta falta le hacía. Eduardo Dávila Miura, duditativo y sin sitio, dejó escapar otra oportunidad con dos toros francamente manejables. Dávila no termina de encajarse y, desde luego, con estas corridas duras deja al descubierto su falta de valor.
AL FIN UN TORERO POR LA PUERTA GRANDE
15 de marzo. Miguel Abellán en plena forma, muy dispuesto, seguro, firme y más templado que nunca, cortó una oreja en cada toro y abrió la puerta grande, proclamándose primer triunfador de estas fallas. Redondo y limpio con el tercer toro y soberbio al natural en su segunda faena. Buena entrada en tarde primaveral con toros muy voluminosos, apagadillos y manejables de "El Niño de la Capea", y un peligroso sobrero muy agresivo de pitones de Carmen Borrero que asustó a Uceda Leal, también cauto y sin garra con su anterior y bastante más fácil enemigo. Pepín Liria abrió extrañamente frío la corrida y tardó en acoplarse con el primer toro, algo soso, pero se arrimó como nos tiene acostumbrados en el cuarto, bastante peor que el otro por más parado, para no irse de vacío. Liria le cortó a éste una oreja muy justita, nada que ver con las ganadas por Miguel Abellán en toda lid. Abellán, que no repitió en Fallas, salió de Valencia bien sellado al alza dentro de la cotización que esta feria imprime para bien o para mal a cuantos participan en ella.