Toros 2000 José Antonio del Moral

AÑORANZA DE DIODORO CANOREA

Una feria sin Diodoro Canorea en su despacho casi inaccesible, ni en su ir y venir por los pasillos interiores de La Maestranza saludando apresurado a todo el mundo, ni en su burladero del callejón donde pocas veces por no decir ninguna exteriorizó sus sentimientos, nos va a extrañar a cuantos le conocimos y estábamos acostumbrados a su afable trato, condescendiente ante cualquier avatar, pues ni a lo bueno ni a lo malo puso nunca cara de circunstancias adversas o favorables, sino un gesto permanentemente cordial o a lo sumo resignado. Nunca le vimos perder los papeles ni mostrarse airado aunque tantas veces llevara la procesión en su particular armario. Este carácter, entre elegante y tímido, explica por qué "entró" tan pronto en Sevilla y fue aceptado por el oficialismo de los sevillanos, tan alegres y desprendidos cuando les conoces fuera de su "tiesto" como recelosos y distantes cuando están en su lugar. Tanto fue así, que puede que haya sido la personalidad foránea más apreciada por toda la ciudad. Desde los más encumbrados hasta los más humildes asumían a "don Diodoro" como algo propio aun sin haberse dejado nunca dar coba, que es lo que aquí gusta, ni haberse hecho demasiado presente y pesado por entrometido, que es lo que aquí no gusta a nadie. La historia de la Feria de Abril es su historia por fiel a sus intuiciones, a sus gustos, a sus repudios, a sus reflejos. No en vano, Canorea ha sido el empresario taurino más aparentemente desprendido de sí mismo que uno haya conocido porque, en el fondo, siempre hizo lo que a él le dio la gana: Dejarse ir sin hacer ruido, sembrar insensateces comerciales por amor al arte y sin quejarse luego, querer o no querer sin demostrarlo pronto, amar íntimamente cuanto amaba y no hacer demasiado caso a lo que despreciaba, sentarse a comer pensando en lo que habría para cenar y atesorar amigos de toda condición. Yo lo fui en la distancia y, aunque nunca hicimos ostentación de ello, siempre nos respetamos y quisimos.