La actualidad taurina en España. José Antonio del Moral

LOS "VICTORINOS" EXPULSADOS DE LA FERIA SEVILLA, MANUEL BENITEZ "EL CORDOBÉS" AMENAZA CON OTRA REAPARICIÓN GERONTOCRÁTICA Y "EL JULI" SE PONE POR LAS NUBES.

Los toros de Victorino Martín no estarán en la próxima Feria de Sevilla y así lo ha hecho saber la empresa de La Maestranza antes de que a nadie se le ocurra apuntarse a su corrida. La noticia ha provocado comentarios muy encontrados entre los partidarios y los enemigos del famoso criador. Pero la lógica incomprensión de los primeros se convirtió en estupor al conocerse los motivos de la expulsión: las presiones de algunos ganaderos andaluces y de no pocos maestrantes a raíz de unas declaraciones que hizo Victorino en las que despreciaba la competencia del jurado que en su día le quitó un merecido premio a la mejor corrida cuando se presentó hace tres temporadas en el coso del Baratillo y el enfado que provocó al presumir de que a él no le rechazaban ningún toro en los reconocimientos, en contraste con la infinidad de reses que el año pasado se cargaron los veterinarios en Sevilla. Para mayor escarnio, un conocido escritor local publicó recientemente un artículo vitriólico contra los toros de Victorino del que reproduzco algunos párrafos para que los lectores comprueben a donde pueden llegar el chauvinismo y la falta de rigor de quienes presumen ser los mejores aficionados del mundo: <… Que en Sevilla, capital de la Andalucía de la mitología literaria y cultural de la Casa Miura, la gente se volviera loca con el marketing multimedia del ganadero de Galapagar, que se trabaja el "cateto" y el cuento de los medios informativos, era una contradicción. Si el público quería toros broncos, ahí está Prieto de la Cal, ahí están Isaías y Tulio Vázquez, ahí están tantos hierros andaluces, más terroríficos aún que el truco del almendruco de Victorino…>. Ignoro si el autor de estas barbaridades se habrá dado cuenta de haber dejado en el más absoluto de los ridículos a los abonados de la Maestranza porque desde hace muchos años, la ganadería de Victorino Martín es la mejor, por más encastada y brava, de cuantas se crían en el mundo, aparte la personalidad conflictiva y por supuesto discutible del ganadero, siempre atrevido e irrespetuoso con sus compañeros. Tan atrevido como Manuel Benitez "el Cordobés" que acaba de anunciar su enésima reaparición al socaire de la una francachela más, como la que le hizo volver hace años en dos jornadas de infame recuerdo y escaso éxito, aprovechando la entonces fuerza populista de "Jesulín de Ubrique". Ahora parece que pretende hacerlo bajo el manto protector de la "julimanía", todavía irredenta, aunque también amenaza con actuar el Domingo de Ramos en Jaén acompañado por Curro Romero y Antoñete, baratos comparsas ambos de Benitez en las tardes de su más tierna gloria e ilustres partícipes de la gerontocracia taurina en boga. Un cachondeo más que añadir al también anunciado regreso de Andrés Vázquez, aquél diestro zamorano al que en su día le llamaban "El Mago Tralará"…

Pero si de "magias" hablamos, destacar sobre todas la del nuevo apoderado de "El Juli" que, llegado a la "Madre Patria" desde su última estancia en México, dicen que se ha descolgado pidiendo el oro y el moro para Juliancín, hasta el punto de provocar la huida de los primeros empresarios contactados, despavoridos ante las lunáticas pretensiones económicas para la temporada del 2000. Peligroso asunto. Porque si después de haber ganado más dinero que jamás haya soñado torero alguno en una sola temporada, pretenden multiplicarlo en la siguiente, mucho me temo que en España van a esperarlo con tanta "pasión" o más que en sus últimas actuaciones en el coso de Insurgentes. Controle la joven figura la desbocada avaricia de quienes le rodean, no ocurra que se rompa el saco y quede marginado o maltrecho en más de una feria, lo que lamentaríamos tras la gloriosa campaña que protagonizó en el 99. Además, los de la "Secta" andan al acecho de las eventualidades "julistas" y el horno ya no está para tantos bollos.